27 de abril 2024 - 5:01hs

Martín Litwak es experto en estructuración y conservación de patrimonios. Es argentino, pero tiene oficinas de asesoramiento tributario en Uruguay y Estados Unidos. Señaló que su país está inmerso en un proceso de inestabilidad que lo hace poco fiable a los ojos de los demás. Afirmó que Argentina recibe poca información tributaria y financiera de Uruguay y otros países por una razón: todos desconfían del uso que pueda darle. “Si yo fuera el que maneja el intercambio le daría mucho menos”, comentó a El Observador.

 En contraste, indicó que Uruguay ofrece seguridad jurídica y añadió que no existe una política que habilite o facilite el lavado de activos o la evasión fiscal. Sostuvo que los beneficios impositivos que el país otorga a residentes extranjeros no fue el principal motivo para la llegada de argentinos. “Se fueron para vivir más tranquilos, porque Argentina es una locura”, dijo.

A continuación, un resumen de la entrevista que Litwak realizó con El Observador.

¿Qué piensa de los comentarios recientes sobre la facilidad para lavar dinero en Uruguay que se hicieron hace pocos días en Argentina?

Más noticias

Se ha hecho habitual que en Argentina se quejen y señalen a Uruguay como un lugar de ocultamiento de información y de no colaboración. Ahí, automáticamente, surgen las acusaciones de lavadores de dinero. Son acusaciones que no se pueden tomar a la ligera. Si yo fuera el que maneja los hilos del intercambio de información (entre los dos países) le daría mucha menos a Argentina. Uruguay y Argentina tienen por lo menos dos vías de intercambio. Una es el tratado bilateral que firmaron en la época de (José) Mujica y otro es a través del Common Reporting Standard (CRS) con el que se envía información anual sobre cuentas bancarias. El argentino se queja porque dice: vivo en un país corrupto, con inestabilidad política, con evasión fiscal y nadie me da información para ayudarme. Y la realidad es que la gente no se la da por eso, porque es un país inestable y corrupto. En todo intercambio la premisa básica es que quien recibe los datos debe protegerlos. Argentina tiene, en este momento, una fuga o robo de información por semana, y no puede dar esa garantía. Lo segundo es que esa información no se use políticamente. Hay decenas de ejemplos de personas perseguidas políticamente con información que se obtuvo de esa manera.

La percepción sobre Argentina es: tienen una causa para condenar a la expresidenta (Cristina Fernández) con todas las pruebas y no lo hacen. ¿Por qué yo te tengo que dar pruebas mías? ¿Para qué quieren pruebas si después no condenan a nadie? Es importante que la gente entienda que no es que Uruguay oculte. Uruguay es un país, como otros, que ofrece a sus residentes y a sus inversores privacidad, confidencialidad, discreción, llamalo como vos quieras. Solo en el caso de un delito habría que intercambiar. La realidad es que no todo lo que parece delictivo lo es. No toda compra en Uruguay es producto del lavado de dinero. Aparte no es lo mismo evasión que lavado. Es bueno que entiendan que Argentina tiene baja o nula seguridad jurídica, con mucha inestabilidad política y que por eso la gente se va. Para resguardar sus capitales. La inmensa mayoría no son criminales. Es gente que está cansada de vivir en un país con los riesgos de Argentina.

Inés Guimaraens

¿Por qué es común que se confunda lavado de dinero con evasión fiscal?

Lo que es gracioso, o irónico, es que durante muchos años toda esta gente que quiere combatir la evasión fiscal bregó para que usaran las mismas normas que para el lavado de dinero. Lo que generaron con eso es que se escapen más los lavadores. Porque la misma persona que tiene que perseguir el crimen organizado, que es bastante complicado, también lo tiene que hacer con la evasión. Entonces, usar herramientas de combate al terrorismo para luchar contra la evasión fiscal es un error estratégico garrafal que el mundo viene cometiendo desde hace una década. Algún día se darán cuenta que cada una de esas acciones delictivas requieren diferentes instrumentos.

¿Cuáles serían esos instrumentos?

El lavado de activos requiere una investigación mucho más profunda y la colaboración entre organismos internacionales que lo persiguen, con facilidad para levantar todo tipo de secreto bancario y financiero. La evasión fiscal, con el intercambio automático de información, se resuelve en gran mayoría. Por eso meter unidades específicas de información financiera para perseguir evasión le saca recursos humanos y técnicos a la lucha contra los verdaderos lavadores. También genera que ante la duda no se levantan los secretos. No es lo mismo levantar el secreto de alguien que está acusado de tener una compañía de avionetas con la que se probó que se trafica droga de un país a otro, o hacérselo a uno que tiene un departamento en Punta del Este y parece que no le cierra la declaración jurada.

Un informe de la Senaclaft que se hizo el año pasado reconoció que Uruguay tiene poco personal para realizar mayores controles. ¿Eso lo coloca como un lugar más proclive para el lavado de activos?

Volvemos al tema inicial. Hay poca gente para cuidar al país de personas que están lavando plata, pero hay que poner esos recursos para darle información a Argentina. La respuesta es no. En Uruguay, como en cualquier país del mundo, hay lavado. Ni más ni menos que en otros países. Eso se resuelve enfocándose en esa lucha, no en otra. Uruguay no está haciendo nada para facilitar el lavado de dinero o la evasión fiscal. En todo caso, no combatirá como a Argentina le hubiera gustado. Pero no es verdad que en Uruguay se genera un clima, al menos actualmente, proclive para evadir impuestos.  

Inés Guimaraens

Otro reclamo de Argentina es que Uruguay atrae extranjeros a cambios de otorgar beneficios impositivos. ¿Qué piensa de eso?

La mayor parte de los argentinos que se fueron a Uruguay no lo hizo por los impuestos bajos. Eso fue un bonus track. Se fue para vivir más tranquilo, porque en Argentina es una locura. Lo principal es la tranquilidad, poder proyectar, no tener inflación. Después si ganás algo por impuestos bienvenido sea. Lo otro importante es que se acusa a Uruguay de lavar plata y también de bajar impuestos. Decidite, porque es una de dos. Porque el que lava quiere pagar impuestos. O lava plata o ahorra impuestos. No puede hacer las dos cosas.

¿Cuál es la visión en el exterior sobre el sistema bancario uruguayo?

Es un sistema promedio. El principal problema que tiene es la falta de competencia. Es más un tema de servicios que de lavado de dinero. Hay una rigidez de más, el banquero local no entiende mucho el contexto internacional. Hay una tendencia a decir: Uruguay es un país estable, no hace falta hacer nada de esto. Y eso es un error.

¿Y cómo se observa a Argentina en general?

Para que se entienda: hubo un cambio de gobierno entre izquierda y derecha y todavía no se sabe bien qué va a pasar. Si hubiera un cambio de conducción política en Uruguay, como es posible que haya a fin de año, se sabe que los grandes lineamientos no van a cambiar. Primero porque nadie está pensando que el país se va a destruir si gana uno o el otro. Argentina es muy inestable, le falta un marco de contención. Uruguay tuvo 15 años de gobierno de izquierda. Salvo el primero de Tabaré Vázquez, los dos últimos fueron malos, pero el país siguió progresando en un montón de cosas. El país no se salió de la pista.

¿Se debería adoptar otro tipo de estrategias para fomentar la llegada de mayor inversión extranjera?

Argentina debería conseguir lo que logró Uruguay y otros países. Una marca que está por encima de los partidos políticos que la componen. La seguridad jurídica tiene que ver con eso, saber cuál es el destino. Uruguay no vota una cosa en la ONU y la cambia a los dos días. Argentina se va de un extremo al otro. La pregunta es cómo se puede generar inversión extranjera cuando no se le puede asegurar al inversor que en cuatro años el presidente no va a ser (Axel) Kicillof. Y eso, aunque suene raro hoy, es una posibilidad. Nadie pensaba que Alberto (Fernández) iba a ser presidente. Y de hecho, nadie pensaba que (Javier) Milei iba a serlo. En Uruguay, si me fijo en las elecciones internas, te puedo decir quién es el próximo presidente, seguramente con muy poco margen de error. Al argentino, y lo digo como argentino en recuperación si querés, le encanta el morbo de la crisis. Desde que perdimos cinco presidentes en pocos días para adelante todos los días pasa algo. Pasan cosas en Argentina una vez por semana que capaz en Uruguay pasan cada cuatro años. Es como una adicción a la crisis.

Inés Guimaraens

 ¿A nivel global qué medidas se podrían adoptar para detectar el lavado de activos?

Los grupos de lavadores se han perfeccionado muchísimo. Haber igualado el lavado a la evasión fue un gran error. Hay bancos pidiendo mucha información que son check list que todos tienen. No vas a encontrar a un lavador porque le falte una carta de referencia bancaria. Se necesita inteligencia, herramientas legales y recursos. Y esos recursos contra el lavado tienen que estar en investigación y prevención.

¿Cómo se observa en el exterior el sistema impositivo uruguayo?

Creo que Uruguay debería bajar impuestos. Se le da mucha ventaja al residente fiscal nuevo, que está bueno porque se compite en el mundo por ellos, pero es hora que los uruguayos paguen menos. Desde 2009 en adelante fueron subiendo muchos, son caros los servicios públicos, es un mercado chico con menos competencia y precios mayores y entiendo que debería aplicarse una baja tanto en IRPF como en el IVA. También soy gran enemigo del Impuesto al Patrimonio y por más que en Uruguay es bajo -y aplica solamente a activos en el país- habría que eliminarlo porque no tiene ningún sentido. Con pocos retoques, Uruguay tendría un sistema tributario mucho más competitivo que dejaría más recursos del lado del pagador de impuestos sin entorpecer demasiado el funcionamiento del Estado.

¿Y si eso se aplicara cómo se evitaría una menor recaudación?

Si tocan un par de puntos del IVA y un poco el IRPF no creo que se genere una baja de impuestos grande. Creo que el Estado uruguayo puede achicarse un poco. O al menos dejar de crecer que fue la tónica de los últimos 30 años. Hay algunos organismos del Estado con un tamaño más grande del que deberían para un país con la población y el territorio que tiene. Hay una cantidad de organismos públicos que podrían eliminarse sin que se baje lo que el Estado hace por la gente. No hablo de eliminar servicios; es eliminar estructura política. Sin llegar al extremo de una reestructuración, hay algunas cosas que se podrían hacer en el caso de que efectivamente una reforma tributaria genere menos recaudación. Muchas veces bajar un poco los impuestos genera menos evasión y más actividad.

Temas:

Lavado de Activos Evasión de impuestos Member

Seguí leyendo

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos