A pocas semanas de la cosecha de una zafra de verano que se anticipa voluminosa, el sistema logístico acelera los embarques de los granos de invierno desde los puertos de Nueva Palmira y Montevideo, así como los preparativos para la temporada alta de trasiego de la producción agrícola.
El puerto de Nueva Palmira está ocupado despachando trigo, cebada y canola. “Esperamos terminar antes que se levante la soja, se necesitan espacios en los silos; estamos bastante preparados para evitar embotellamientos en algún momento, pero en todo caso son los problemas que preferimos tener”, dijo el director del operador portuario Corporación Navíos, Rúben Martínez.
“Es el estrés que da gusto tener”, coincidió el gerente general de Terminales Graneleras Uruguayas (TGU), Martín Rochietti, operador de muelles públicos en Nueva Palmira.
También el gerente general de Terminal de Graneles Montevideo (TGM), Agustín Idoyaga, ve por delante “una zafra en los meses de abril y mayo bastante estresada en cuanto a logística”.
Blasina y Asociados Si el clima acompaña se espera levantar unos tres millones de toneladas de soja y un millón de toneladas de maíz entre abril y junio, principalmente en el suroeste y el litoral del país.
Sería la mayor cosecha de soja desde 2017.
En el maíz se registraría una producción récord, por encima de las 878 mil toneladas del año 2022, que permite tener un saldo que está generando una corriente exportadora por tercera vez en los últimos seis años.
Blasina y Asociados Además, mucho arroz
Se le suma la cosecha de arroz en el norte y el este de Uruguay, que debería mover cerca de 1,4 millones de toneladas entre marzo y abril. Los trabajos en la zafra de arroz –lanzada formalmente este viernes 8 de marzo– van por otro carril, aunque “muchas empresas de camiones se van a trabajar al arroz, y depende del clima si vuelven o no para la zafra de grano de secano”, apuntó el presidente de la Cámara Uruguaya de Servicios Agrícolas (CUSA), Edgardo Rostán.
Dos de cada tres toneladas de soja se exportan por Nueva Palmira aunque en la novel terminal granelera de Montevideo también ha sido habitualmente el principal producto de exportación, con la excepción del año 2023 desastroso para la soja, cuando fue superado por el arroz.
Este año la soja volverá al primer puesto.
El gerente general de TGM anticipa que el 2024 será un año récord para el operador: “En 2022 y 2023 superamos el millón de toneladas y este año esperamos estar alcanzando 1,5 millones, que hace que la terminal sea más eficiente en cuanto a costo”.
El alto rendimiento del trigo y los enormes volúmenes que están siendo embarcados generan una importante operativa que debería estar concluida antes de que entre la cosecha de verano.
Diego Battiste Silos repletos, un buen problema. “Creo que no se van a superponer”, manifestó Idoyaga, “el trigo va fluyendo bien y los exportadores están haciendo un muy buen trabajo; están saliendo los últimos barcos a fines de abril y estamos limpiando el stock de canola”.
En TGU, por su parte, “va a ser el año que más trigo embarquemos en cinco años”, dijo su gerente general.
Entre enero y febrero fueron exportadas 530 mil toneladas de trigo, casi el triple que en los mismos meses de 2023 y el doble que en 2022.
Blasina y Asociados Para que los granos lleguen a las bodegas de los barcos se necesita una operativa eficiente y coordinada desde la trilla al transporte, el acondicionamiento y secado, el almacenamiento.
“La zafra se está armando, entendemos que los cultivos se van a expresar muy bien y que va a ser muy voluminosa; se van a sacar kilos y eso fuerza todo el sistema”, apunto Rostán, el presidente de CUSA. Como ejemplo, en zonas como Young donde comenzó la cosecha de maíces de primera se están obteniendo rindes excepcionales de 9.000 kilos por hectárea en secano y 18.000 con riego, afirmó.
Las ventanas para la cosecha dependen del clima, por lo que en los momentos apropiados se multiplica la actividad en los campos, el tránsito por rutas y caminos y la entrada de las cargas a las plantas.
Juan Samuelle Cosecha de colza. El estado del tiempo ideal
¿Lo ideal? Tener lluvias y buena humedad con sol en los próximos 20 días, sin frío, y “después que se olviden las lluvias para cuando empiece la cosecha para generar menos gasto y más eficiencia”.
Al cierre de esta nota las buenas lluvias para todo marzo parecen aseguradas. Luego a esperar que llueva poco y se pueda levantar a la mayor velocidad posible el grano maduro.
Blasina y Asociados Revancha para más de uno
La cosecha no solo representa una revancha para los agricultores, sino que los contratistas de servicios agrícola esperan remontar los magros resultados de la temporada anterior, con escasa actividad y personal enviado al seguro de paro.
Los nudos del sistema, indica Rostán, se registran en plantas de secado y almacenamiento. “Aparentemente está lleno de camiones pero la logística en sí termina usando como un ‘silo con ruedas’ a los camiones”, dijo en referencia a las largas esperas que muchas vecen deben soportar los transportistas, en particular cuando el grano va húmedo.
La capacidad de trilla en toneladas por hora creció exponencialmente en los últimos años, afirma el titular de CUSA, superando el ritmo de inversiones en mejoras de las plantas de recibo menos modernas y que trabajan con horarios acotados.
En una zafra con precios bajos para las oleaginosas se espera una menor proporción de maíz enviado a secar para no incrementar costos a un producto que hoy cotiza entre US$ 150 y US$ 155.
Camilo dos Santos Puerto de Nueva Palmira. En los puertos la operativa de carga de granos es más fluida. Una particularidad de cara a la zafra que puede enlentecer los procesos es el tránsito de mineral brasileño “que pretende hacer 4 millones de toneladas en Corporación Navíos, los muelles públicos y la terminal de Ontur”, anticipó Rochietti.
“Se han establecido estaciones de carga y transferencia, pero si realmente cumplen con lo que quieren hacer puede ser un problema en la zafra; ya tenemos un actor relevante que es el fertilizante y junto al mineral las ventanas se van achicando”, indicó el gerente general de TGU.
Una carrera frenética que empezó en noviembre con colza, trigo y cebada, que está continuando ahora con el arroz, pero que en abril tiene el tramo principal con la soja para tal vez cerrar una zafra de feliz contraste con la anterior.