La carne tuvo un gran año en 2025 y recibe señales como para repetir en 2026
La escasez global de carne, la menor producción en Brasil, Australia, EEUU y China, y un cupo favorable en el mercado chino dejan a Uruguay bien posicionado para sostener precios altos en 2026, aunque con señales de cautela hacia el final del año.
3 de enero 2026 - 5:00hs
Carnes: con foco en todo lo exportado tras la acción del sector agroindustrial en Uruguay, se viene un récord.
Si el año 2025 estuvo dominado por el desbalance entre una oferta local y mundial disminuida y una demanda que soporta los altos precios, lo primero que cabe decir de 2026 es que la restricción en la oferta se agudizará. Y justamente los responsables de la baja en la producción son competidores y mercados clave: Brasil y Australia bajarían su producción y EEUU profundizaría su escasez. También caerá la producción interna de China. Ese es el lado positivo.
La producción mundial en 2026 disminuirá un 1%, debido a la baja en Australia, Brasil, China, la Unión Europea y Estados Unidos. Es decir, los principales compradores y los principales competidores estarán disminuidos. Los países donde la producción crece tienen menos incidencia: India que juega en otras ligas, México que crece por no exportar en pie a EEUU, Nueva Zelanda que en carne no es relevante. El USDA también proyecta que aumente la producción de Uruguay.
Un aspecto principal -de cumplirse- es la proyectada caída de la producción de Brasil a 11,7 millones de toneladas, un 5% menos que el récord de 12,4 millones de toneladas en 2025. Con Brasil ofertando 700 mil toneladas menos, Uruguay tiene mucho para ganar. Sin embargo, cabe en esta proyección un poco de cautela. Es una baja para producir más en el futuro. Y ya van varios años que se pronostica una caída de la producción y luego en los hechos no sucede. La producción y exportación de Brasil viene con una inercia de fuerte crecimiento que se cortaría en 2026. Se espera que la faena de hembras disminuya, por retención de vientres para producir. Si eso sucede es un factor muy relevante para sostener o afirmar los precios internacionales, dado que Brasil es por lejos el principal exportador mundial. Pero los datos reales de stock ganadero de Brasil son difíciles de saber y con demanda externa, el ganado a faena puede sigue apareciendo. Si se concreta ese descenso será un factor alcista que no tendrá compensación por otros exportadores.
La proyección plantea que, con una producción estable, Argentina aumente las exportaciones, algo más de competencia para Uruguay tal vez. Pero una suma de 50 mil toneladas respecto a las exportaciones de este año. Las ventas de los vecinos subirían de 760 a 810 mil toneladas, en tanto en las cuentas del USDA las ventas de Uruguay subirían de 510 mil a 520 mil toneladas.
Ese factor se complementa con otro dato positivo: la producción en Australia disminuirá un 1%, también con menor faena de hembras. Se pronostica que las exportaciones mundiales en 2026 disminuirán un 1%, hasta 13,5 millones de toneladas.
Por el lado de nuestros compradores también los astros alineados: cae la producción de la Unión Europea, EEUU y China. Y las cuotas de China no nos pondrán un tope en la práctica, pero sí restringen a los competidores. El anuncio de las cuotas que rigen desde el 1º de enero es una buena noticia para Uruguay.
Uruguay con el mejor cupo en China
El último día de 2025 descifró una incógnita fundamental de 2026: la asignación de cupos a la carne vacuna por China y para Uruguay fue el mejor resultado. Recordemos que en China la producción interna no crece, los productores se quejaron al gobierno y se sabía sin mayores detalles que un cambio de reglas de juego se venía. Las nuevas reglas se conocieron en el último día de 2025 y ya están en vigencia.
Lo principal es que hay un cupo similar al volumen de importaciones anuales del país, de unos 2,7 millones de toneladas anuales, que van en leve aumento en 2027 y 2028.
Exportaciones de carne de Uruguay a China
De ese global, China asignó 1,1 millones para Brasil, 511 mil para Argentina y 324 mil para Uruguay. Australia y Nueva Zelanda, con 200 mil toneladas, lo que es poco para los australianos y mucho para los neozelandeses, y a EEUU le adjudicó 160 mil. Es una buena noticia para Uruguay. Solo muy excepcionalmente podríamos llegar a ese volumen. Nuestras colocaciones en 2024 y 2025 se ubicaron en torno a 200 mil toneladas, el techo está lejos. Solo lo sobrepasamos levemente en 2022, cuando los asiáticos se quedaron sin cerdo por la fiebre porcina africana y Brasil se quedó fuera de China por dos casos naturales de vaca loca. Un período en el que el mercado de EEUU y de la Unión Europea tenían menos relevancia.
Sorprenden por lo bajos los cupos a Brasil y a Australia. Brasil exportó en 2025 cerca de 1,5 millones de toneladas.
El efecto sobre la producción interna de carne no será significativo.
La producción de China caería en más de 200 mil toneladas de 7,79 millones de toneladas a 7,56 millones en 2026. La cuotificación buscará ser un señal para que los propios ganaderos inviertan más y en el caso de Uruguay no significará una limitación.
En EEUU y Europa sigue la escasez
El principal factor de sostén de precios en 2025 debería mantenerse en 2026. EEUU no logra todavía recomponer su producción, aunque ya está cerca de un piso productivo, caerá en 100 mil toneladas, de 11,8 a 11,7 millones de toneladas. La favorable relación entre el precio de la carne y el maíz pesan para acelerar la producción estadounidense por cabeza a través de un persistente aumento del peso de las carcasas. Y así EEUU se acerca a su mínimo productivo, probablemente para empezar a recuperar muy gradualmente su producción en 2027.
Exportación de carne de Uruguay a EEUU
Es importante en este mercado observar si se reabre la importación de ganado en pie desde México.
En el caso de Europa la producción cae gradual pero estructuralmente. Los precios están firmes en Europa y deben continuar firmes, pero con un déficit estable porque el consumo también va en un leve descenso. Salvo una disrupción derivada de la invasión de Rusia a Ucrania, el mercado europeo debería mantener la firmeza en 2025.
Exportación de carne de Uruguay a la Unión Europea
El precio de exportación puede sostenerse
En el balance, por oferta y demanda, o por el sistema de cupos de China, no se ven argumentos bajistas. Hay luces amarillas desde el consumo en China, EEUU y la Unión Europea, donde pueden ganar terreno otras carnes ante el alto precio de la vacuna. El consumo podría estancarse. Será algo a observar a lo largo del año. El informe del USDA apunta a una caída de 100 mil toneladas en el consumo de carne de China en 2026.
Precio de exportación de la carne vacuna
Un caso interesante es el de la proyección para la ganadería mexicana. El informe pronostica que la producción en México aumentará un 5%, hasta los 2,3 millones de toneladas, debido a que las restricciones a las exportaciones en pie impuestas por Estados Unidos en respuesta al brote actual del gusano barrenador (lo que se llama aquí la mosca de la bichera). Si esa corriente comercial se abre, EEUU reconstruye más rápidamente su rodeo, pero al presente esa posibilidad no aparece al menos en el corto plazo. Pero el sector cárnico de EEUU tiene problemas bastante estructurales.
EEUU pocos animales y pocos trabajadores
Las purgas a trabajadores extranjeros han complicado el funcionamiento de la industria que enfrenta una doble escasez, de trabajadores y de materia prima. El 21 de noviembre, Tyson Foods, una de las empresas empacadoras de carne de res más grandes de Estados Unidos, anunció el cierre de su planta de faena de ganado en Lexington, Nebraska, y la reducción de sus operaciones en Amarillo, Texas, a un solo turno a plena capacidad.
Eso redujo la capacidad de la industria en 7%, lo que da aire al resto para mejorar el uso de la capacidad instalada industrial para operar de manera más eficiente. Cabe apuntar que la producción en el tramo final de 2025 fue en EEUU algo mayor a la esperada por un peso récord de las carcasas. Cada año EEUU va ganando unos 20 kilos de peso promedio de carcasa, que puede cerrar este año en un promedio de 430 kgs. El peso de carcasa se va acercando a las 1.000 libras, una cifra impactante de casi 450 kilos que podría lograrse en 2026 o 2027.
Aun así hay al menos un año más de escasez aguda en EEUU.
Vamos por otro
En el balance, es inevitable la tentación de pensar que Uruguay puede sostener un precio de exportación superior a los US$ 5.000 por tonelada, como el logrado en 2025 y sobre esa base que logre sostener un precio del novillo gordo cercano a US$ 5. Sin embargo, una proyección para programar el trabajo del año podría tomar la precaución de llevar el precio del novillo gordo a niveles un poco menores especialmente en el último trimestre de 2026.
La industria parece cerrar un año con cierta incomodidad con los precios de la hacienda gorda y ha acentuado su postura de no convalidar las cotizaciones que se lograron en la primavera.
Un indicador que muestra esto es el novillo tipo, que ha mostrado una participación de la industria en los márgenes menor a los promedios históricos. En un promedio de largo plazo la industria retiene un margen de US$ 350 por el proceso de un novillo luego del pago de la hacienda. Ese indicador mejoró en el cierre del año pero todavía está por debajo del promedio, en noviembre fue US$ 315. De modo que, a un igual precio de exportación, el precio del gordo debería tener una leve corrección a la baja si se volviera a los promedios históricos.
También en este año la relación entre precios de exportación y precio del novillo ha resultado favorable a los precios de la hacienda. Un re equilibrio podría significar un leve ajuste de precios de la hacienda.
Un tercer factor que puede incidir es el aumento en la oferta que se dará en el segundo semestre del año. Empezarán a quedar atrás las restricciones de oferta que se originan en la sequía pasada. Sobre el último trimestre del año próximo la oferta puede dar un salto importante.
Si no hay eventos disruptivos la estabilidad de precios muy altos puede mantenerse con un aterrizaje leve en el último trimestre, cuando los efectos de la última sequía vayan pasando y la oferta empiece a aumentar. El crecimiento de la faena puede ser similar al de este año, en el entorno de 5%. Una trayectoria ascendente que, si no sucede nada disruptivo, puede conducir a una actividad récord de la industria sobre el final de esta década.
Con las relaciones de precios entre grano y carne hay una revolución tecnológica en las dietas que cambian desde la cría de los terneros al engorde de los novillos pasando por la recría y la drástica baja de la edad de entore de las vaquillonas. La carne vacuna y la carne ovina son los sectores malla oro del agro. Y esto no puede tener una connotación negativa. Como en el ciclismo, son los sectores que irán más fuerte y que logran superar el contexto de un tipo de cambio real muy bajo.
Una situación que contrasta con la agricultura cerealera de precios deprimidos para trigo y arroz y sostenido un escalón más arriba en el precio del maíz, justamente por lo fuerte de la demanda ganadera. La hipótesis de un 2026 parecido al muy buen 2025 en la ganadería es perfectamente plausible y altamente probable.
Si los precios del novillo se sostienen por encima de un piso de US$ 4,75 por kilo carcasa partiendo de los US$ 5,10 actuales, la revolución ganadera continuará en 2026.