El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) activó recientemente otra investigación de un caso de carne vacuna uruguaya exportada que generó un reclamo desde el mercado abastecido, en este caso China, tras una nueva detección de residuos de un producto veterinario en lo embarcado.
MGAP: por ahora sin sanciones a Uruguay
Fuentes del MGAP consultadas por El Observador este miércoles 10 de junio aclararon que de momento no hay una sanción ni al frigorífico exportador (Tacuarembó, propiedad del grupo brasileño MBRF) porque se trata de una detección primaria.
El paso inmediato, se añadió, es realizar la investigación en los establecimientos ganaderos correspondientes e informar a la Administración General de Aduanas de China en un plazo de 45 días.
"Ya solicitamos la etiqueta de la caja muestreada para poder identificar los productores del ganado enviado a la faena de ese día, con esa información se está yendo a visitar los establecimientos que aparecen en la caja y preparando todo para contestar a China", dijo la fuente consultada.
Está prevista la existencia de sanciones para los responsables, se añadió.
Residuos de un antiparasitario
Este martes 9 revistaverde.com.uy informó que la autoridad sanitaria china observó a Frigorífico Tacuarembó tras detectar residuos del fármaco antiparasitario denominado Imidocarb en carne vacuna exportada a ese mercado este año. La compañía no está suspendida para continuar con sus negocios de exportación de carnes y otros productos cárnicos al gigante asiático. La observación representa una primera medida adoptada por el gobierno chino. Generalmente es el paso previo a una suspensión en caso de detectarse un nuevo caso.
La detección de residuos de productos de uso veterinario en carnes bovinas uruguayas exportadas a China sucedió varias veces, a corto plazo durante el año pasado y en el presente, lo que instaló una alta preocupación en el gobierno y en el sector privado.
Los casos conocidos consideran detecciones de residuos por encima de ciertos límites por aplicaciones de los productos fipronil, fluazurón y ahora imidocarb.
La inquitud tiene como base los riesgos relacionados, no solo para los consumidores, también los que hay para que la corriente exportadora desde Uruguay a uno de sus principales mercados cárnicos no se vea afectada, lo que de suceder incidirá negativamente en la gestión de productores, industriales y otros actores de la cadena agroindustrial de la carne.
Mercado clave
En lo que va de 2026 China es el segundo mayor mercado para las carnes uruguayas, medido en valor, detrás de la Unión Europea y por delante del mercado del norte de América, al invertir en cinco meses US$ 402,6 millones (30% del monto total).
Lo habitual, cuando se dan las detecciones de residuos de garrapaticidas u otros productos en carnes, es que el motivo sea que el despacho de la tropa con destino a faena en el frigorífico se haya realizado sin esperar el tiempo correspondiente tras la aplicación veterinaria.
El antecedente
En marzo de este año el frigorífico San Jacinto recibió desde China la indicación de prohibición de exportar carnes hacia ese mercado, debido a la detección de residuos de un garrapaticida en carnes despachadas en setiembre del año pasado.
La mitada de veterinarios y productores
Durante la semana pasada, en las Jornadas Uruguayas de Buiatría, la Dra. Carmela Dos Santos -presidenta del Centro Médico Veterinario de Paysandú- en su discurso y entre otros temas se refirió a situaciones que, de mantenerse, "ponen en riesgo los mercados existentes", aludiendo a la detección de residuos de productos veterinarios en carnes exportadas.
Hace pocas semanas el presidente de la Federación Rural (FR), Rafael Normey, declaró a El Observador que la posición de la gremial es "que el Estado incida saliendo a hacer cumplir los decretos y aportando en generar más conciencia en los productores que no cumplen, hacerle un cuerpo a cuerpo al problema y que a aquellos que haya seguridad sobre que no están procediendo bien multarlos, para proteger a la vez a la enorme mayoría que hace las cosas bien".
Riesgo para la reputación
"El esfuerzo y reputación construido durante décadas corre peligro si no cuidamos la inocuidad de lo que producimos y evitamos los residuos veterinarios en carne, la responsabilidad recae sobre los productores y las consecuencias de una mala praxis afectan no solo a cada establecimiento, sino a todo el sector y al país entero, es necesario actuar en consecuencia sobre los irresponsables", indicó la FR en un comunicado.
Una polémica generada, con relación a esta problemática, es el planteo del sector industrial de no pagar por la hacienda remitida desde los sitios de producción que se compruebe no respetaron las regulaciones de tiempos de espera entre las aplicaciones y los despachos de animales a plantas, algo que las gremiales de productores entienden inadecuado.
Durante la última Expo Rural de Melilla, organizada por la Asociación Rural del Uruguay (ARU), en nombre del gobierno el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, expuso la preocupación por esta problemática y anunció como médida de apoyo que en góndolas de comercios de venta de productos veterinarios comenzaron a aparecer en esos insumos etiquetas octogonales que informan los días que deben transcurrir antes de enviar un animal a faena tras la aplicación.