Jeremía Recoba, el hijo del Chino Recoba, vive un proceso de paciencia en el fútbol español. Tras permanecer 345 días fuera de las canchas por la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, el atacante uruguayo de Las Palmas había celebrado una noticia muy esperada: volver a integrar la nómina de convocados y sentarse en el banco de suplentes de la Segunda división.
En España, cuando retornó al banco el domingo 21 de setiembre contra Burgos luego de un periplo que pareció interminable y los medios titularon que "volvió a sentirse futbolista".
Cabe recordar que el exdelantero de Nacional, el 10 de octubre de 2025 se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha.
Por eso, el regreso al plantel de Las Palmas había sido un bálsamo como para terminar con tanto esfuerzo para su retorno.
Sin embargo, pocos días después de ese hito en su recuperación, el futbolista volvió a quedar fuera de los concentrados.
Lo que sucede con Jeremía Recoba
La causa de este nuevo parate para Jeremía Recoba en Las Palmas responde a molestias musculares imprevistas durante las prácticas de las últimas semanas.
Desde el cuerpo técnico del conjunto canario llevaron tranquilidad y aclararon que no se trata de una recaída en la grave lesión articular que sufrió en la rodilla, sino de dolores vinculados a la adaptación física y la exigencia tras casi un año de inactividad competitiva.
Ante este escenario, la institución optó por frenar su reaparición y retirarlo temporalmente de los trabajos a la par del grupo para evitar una rotura o dolencia mayor.
Por este motivo, Recoba no estuvo presente en el empate 2-2 de este domingo frente a Valladolid en condición de local.
La prioridad médica y técnica de Las Palmas es otorgarle tiempo de reacondicionamiento y prevén que pueda estar nuevamente a disposición a mediados de octubre para reintegrarse de forma definitiva.