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3 de marzo 2026 - 14:49hs

El defensor de Peñarol Emanuel Gularte habló este martes en conferencia de prensa en Los Aromos y repasó las sensaciones que le dejó el importante triunfo clásico del domingo contra Nacional en el Gran Parque Central.

Lo primero que le preguntaron al defensor fue por qué no saludó a Maximiliano Silvera luego de la formación protocolar donde jugadores de ambos equipos se saludan antes de cada partido, ya en la cancha.

"Fue un tema meramente personal, cada uno tomó su propia decisión y ya está, no es un tema del que se haya hablado en la semana, yo tengo mi decisión y más allá de todo decidí no hacerlo, me hago cargo de eso y no estoy arrepentido, al revés. Es un excompañero, un colega de profesión al cual no tengo por qué saludar si el reglamento no me lo indica así que tranquilo con esa decisión", manifestó.

"Nos sentimos bien, obviamente pasamos por momentos por donde nos sofocaron un poquito, normal en un partido de tanta exigencia y más de visita donde por algunos lapsos tocaba resistir y aguantar un poquito sus arrebatos de intentos de gol. Los tres puntos son fundamentales por la parte anímica, por la tabla, hacía poco habíamos perdido con Central y necesitábamos recuperar puntos. Terminamos el fin de semana en las primeras posiciones que es donde debe estar Peñarol con lo que significa para la parte anímica y más de visitante", indicó el ex Puebla.

"El plantel es extenso, hay que estar abierto a cambio de sistemas, de jugadores y de roles. Más porque se viene la Copa Libertadores en la brevedad, los equipos te estudian y muchas veces te van cambiando cosas para hacerte daño y nosotros tenemos que tener con qué contrarrestar esos factores. Nos sentimos muy cómodos. Ahora se irá viendo partido a partido cuál es es la mejor estrategia, eso lo definirá el cuerpo técnico", agregó.

Consultado sobre el gol que erró al minuto 22 con Luis Mejía en el piso y un toque corto que dio en el vertical derecho sobre la tribuna Héctor Scarone, Gularte respondió: "Fue una de las más claras, te queda esa amargura porque a los hinchas de Peñarol siempre nos gusta hacerles goles y hubiera sido hermoso. Gracias a Dios igual pudimos llevarnos el resultado, sino hubiera sido muy jodido. Tendré que estar más atento para ese tipo de jugadas porque más allá de que fue muy rápida, son situaciones que para el objetivo que tenemos nosotros hay que saber concretarla".

"Nos enfocamos en nuestro trabajo en la semana, sabemos que tenemos objetivos grandes como la Libertadores. En el camino hacia ese objetivo seguramente tengamos que enfrentar a alguna plantilla que en los papeles esté muy por encima nuestro por ejemplo equipos brasileños, y ahí hay que emparejarlo con corazón, carácter, ímpetu y con la camiseta y eso aplica para todos. Puede ser que en algunos momentos de la historia (Nacional) haya tenido mejores planteles que el nuestro, no lo sé, pero Peñarol siempre equiparó con otra cosa, por eso es la institución que es históricamente. A nosotros no nos influye eso. En los partidos importantes y objetivos grandes hay que enfrentar a equipos buenos, hay que estar preparado y muchas veces lo que hace la diferencia es otra cosa", respondió al ser consultado sobre el favoritismo que tenía Nacional en la previa.

Después le preguntaron qué significó volver al Gran Parque Central tras perder el 30 de noviembre la final de la Liga AUF Uruguaya contra Nacional: "Jugás con rabia y bronca entre comillas, y te la tenés que sacar de adentro. Era un partido bisagra por el momento del torneo, por la tabla, por ese antecedente y porque también esta victoria termina de darle un valor a agregado a la Supercopa que se la ganamos a ellos. Entonces, era importante, no era una noche ni un partido más, era un partido que iba a marcar muchas cosas. Pero recién arranca el año, no concluyó ningún objetivo, esto encamina y potencia lo que viene por delante todavía falta un camino por recorrer y tenemos que ser lo suficientemente maduros como grupo, que lo somos, para salir el fin de semana, obtener otra victoria y seguir encaminando la obtención del Apertura que es nuestro próximo objetivo además de la clasificación a los octavos de la Copa Libertadores".

"Diego (Aguirre) nos pidió que los de atrás le diéramos balance y orden, que con alguno de los volantes centrales se quedara más retrasado y nosotros le diéramos la estructura defensiva al equipo para que los demás se dedicaran a jugar, que creo que por gran cantidad de momentos se dio cuando se juntaron a tocar los volantes con los delanteros. Intentamos quedarnos con una estructura sólida tres y uno, aguantar sus transiciones, cortar jugadas y aguantar sus intentos de ataque. En este partido la estrategia salió como se planificó y se pudo ver reflejado en el resultado", afirmó el defensor surgido en Wanderers y que se fue a México desde Progreso.

"No se habló mucho, obviamente te llega, es imposible escapar de ese tipo de cosas, pero no tuvo mayor trascendencia, cada uno ve el fútbol distinto y tiene sus opiniones. Nosotros, para empezar, tenemos otro razonamiento y para seguir nosotros preferimos ganar que jugar lindo. Para mí los clásicos ha que ganarlos no jugarlos lindo, si los ganás jugando lindo como nos tocó a nosotros, mejor, pero creo que son partidos que se hicieron para ganarlos", agregó.

"Fue algo muy lindo, nos tocó ir de visitante con una cantidad de público en contra, pero sabíamos que las 40, 50 almas que estábamos encerrados en el vestuario, si nos abrazábamos y estábamos juntitos y jugábamos con el amor a la camiseta éramos más fuertes, lo supimos, lo hablamos antes de entrar a la cancha, nos aferramos a jugar en equipo, sabiendo que a priori por jugar de visitantes estábamos en inferioridad numérica pero que jugando con el corazón en la mano y con la camiseta en alto lo podíamos sacar adelante y gracias a Dios se pudo dar", indicó el futbolista.

Sobre el error que cometió André Matonte finalizando el partido un minuto y 15 segundos antes de finalizado el tiempo que adicionó y la posterior orden de reanudar las acciones, Gularte manifestó: "Fue el minuto más tenso de mi vida porque después de festejar eufóricamente por lo que representaba el partido te queda un minuto, donde acá pase algo se te complica el asunto, no sé realmente qué pasó, calculo que haya sido una confusión, no pasó nada y no hay que darle tanta trascendencia".

"(Washington) Aguerre me encanta, porque él sabe manejar los tiempos del partido, sabe manejar los ánimos, él entiende y muy rara vez hace alguna locura que perjudique al partido. Es una persona muy templada, muy madura, que más allá del personaje que adopta, que le sale muy bien, tiene esa madurez, sabe hacerlo y es nuestro", afirmó.

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