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14 de agosto de 2026 10:04 hs

Un día Facundo Aristegui vio una publicación de Facebook en la que anunciaban una prueba de aspirantes en Miramar Misiones. El pibe, que ya hacía la diferencia en el barrio Bonomi, al costado del Borro, decidió probar suerte. Pocos años después, ese mismo pibe sorprendió a propios y extraños con la camiseta de Boston River en el Gran Parque Central contra Nacional.

El extremo tiene 19 años, debutó en Primera hace menos de un mes y estaba jugando el tercer partido de su carrera, pero poco le importó. Tiró caños, encaró varias veces por la banda, asistió y estuvo cerca del gol. En una entrevista con Referí, confesó que tiene una gran ventaja: no siente nervios.

"Desde chiquito nunca tengo eso de estar nervioso si va a pasar algo, si voy a entrar o si voy a jugar, no, eso nunca lo tengo. Puede estar el presidente de la República ahí en la tribuna que no siento nervios", expresó el juvenil, que a las semanas de su debut en Primera le llegó la convocatoria a la selección uruguaya sub 20.

Hoy aspira a seguir creciendo en el fútbol uruguayo a su manera, como un "jugador de barrio" al que su entrenador, Ignacio Ithurralde, le pide que sea "atrevido".

El pibe de Bonomi

Facundo Aristegui contra Tomás Verón Lupi en el partido entre Nacional y Boston River

Facundo Aristegui contra Tomás Verón Lupi en el partido entre Nacional y Boston River

Facundo Aristegui nació el 3 de noviembre de 2007 y vivió sus primeros años en el barrio Bonomi. Su padre "no tiene un trabajo fijo" y realiza distintas labores como "cortar pasto", mientras que su madre hoy "cuida a una bebé y a una señora". Tiene cuatro hermanos.

Comenzó a jugar al fútbol en el club de baby fútbol La Lata, de Piedras Blancas, donde desde pequeño fue "creciendo y aprendiendo" como jugador.

Después pasó al Libertad Washington de la Liga Canaria, y mientras estaba allí vio una publicación de Facebook que anunciaba una prueba de aspirantes en Miramar Misiones. "Me fui a probar y quedé", recordó.

El 2025 Aristegui lo comenzó entrenando en la Primera del cebrita, pero le llegó una oferta para ir a las juveniles de Boston River y no dudó. "Entrené una semana en Primera y a la otra semana me fui para la Cuarta de Boston", relató el juvenil, que se tomó "con calma" el cambio y dejó todo "en manos de Dios".

"Trato de dar las gracias por las cosas que me ponen, por cada objetivo que me ponen delante y cada cosa, bien o mal, siempre me la tomo con tranquilidad", agregó.

Hoy Aristegui y su familia salieron de Bonomi. El representante del jugador, Edgardo "Chino" Lasalvia, les dio "una casita" en Jardines del Hipódromo, cerca del estadio de Danubio, en la que vive con su padre y tres de sus cuatro hermanos (el otro "vive con la novia"). "Ellos, o sea, como yo, tampoco lo pueden creer. Fue todo muy rápido, debuté, jugué de titular, y ahora selección, una locura".

El debut, el pedido de Ignacio Ithurralde y el partido contra Nacional

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El pasado 10 de julio las redes de Boston River anunciaron que Aristegui firmó su contrato profesional. El pibe jamás esperó que en poco más de 30 días desde ese momento le pasaran tantas cosas.

A la semana le llegó el debut, contra Peñarol en el Campeón del Siglo por la penúltima fecha del Torneo Intermedio. Ithurralde lo mandó a la cancha para el segundo tiempo, aunque no tuvo mucho tiempo para prepararse mentalmente por una confusión. "Un ayudante dijo 'Lata' (su apodo) y el que terminó calentando fue Rafa (Haller). Tuve cinco minutos para calentar", recordó entre risas.

Cuando estuvo listo, su entrenador le pidió algo muy simple: "Que juegue, que sea muy atrevido como soy yo, y que me la juegue en los mano a mano".

Boston perdió 3-0, pero Aristegui se quedó en el equipo. En la siguiente fecha fue titular en la derrota 1-0 ante Racing, y en el arranque del Torneo Clausura supo desde varios días antes que iba a ser titular ante Nacional.

Más allá de vivir un gran momento personal, Aristegui reconoció que le tocó irrumpir en Primera en un Boston que pasaba un "muy duro" momento, con siete partidos consecutivos sin ganar. Fueron claves referentes como Rodrigo Saravia y Gastón Ramírez, que le dan siempre "para adelante" y le aconsejan "que no se deje llevar por los demás".

En el Parque, Aristegui deslumbró en la victoria 2-1 ante Nacional, con varias acciones que dieron que hablar como un caño a Tomás Verón Lupi apenas comenzó el encuentro, y la falta que le realizó Maximiliano Silvera que terminó en el primer gol del sastre.

Sin embargo, y aún considerando que era su tercer partido en Primera, el joven le restó importancia a su actuación.

"Fue un partido muy mentiroso en realidad, porque nos hacen el primer gol y ahí te ponías a pensar y decías 'ya está, nos pasan por arriba y nos hacen tres', y no, supimos mantenerlo. El equipo siempre fue para adelante y lo sacamos juntos. Y yo no sé, o sea, en realidad hice bien mi trabajo, tuve que hacer lo que yo hice y lo que tenía que hacer. Me considero bien, nomás", declaró.

De todas formas, el futbolista reconoció que su actuación dio que hablar en las redes y en su barrio. "Allá soy un Messi para ellos, pero no. Trato de tomarlo tranquilo", expresó Aristegui, que no se quiere subir "a las nubes" y agradeció que no han aparecido "los amigos del campeón".

La convocatoria a la selección uruguaya

Poco más de una semana atrás, Aristegui estaba durmiendo la siesta cuando en su casa le empezaron a golpear la puerta con ganas. "Me empezaron a gritar que estaba en la selección, y yo no entendía nada, pensé que me estaban jodiendo. Después fue una locura", contó.

Su primera vez en el Complejo Celeste llegó un día después de su partido contra Nacional, por lo que ese día hizo "regenerativo". El martes volvió para entrenar transiciones defensivas, donde finalmente fue entrenado por Diego Forlán, algo que considera "una locura".

En la convocatoria de la próxima semana Aristegui volvió a aparecer en la lista, por lo que continuará bajo las órdenes del ídolo celeste, con quien lamentó que todavía no tuvo mucho tiempo en cancha.

Consultado sobre cómo proyecta su carrera, el extremo afirmó que primero quiere consolidarse "en el fútbol uruguayo" y ahí ver si está "para otra liga".

También tiene pensado retomar en algún momento sus estudios, que dejó en tercero de liceo, pero hoy no se imagina en otra cosa que no sea el fútbol y solo piensa en "ser cada vez mejor" en su carrera, día a día y partido a partido.

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