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17 de enero 2026 - 11:17hs

El presidente de Nacional, Ricardo Vairo, habló con Referí sobre todos los temas de su club con una profundidad como no suele hacerlo. Explicó los momentos claves de 2025 que los tricolores cerraron con el título de la Liga AUF Uruguaya, dio detalles sobre la forma en que generó la paz a nivel institucional, contó sobre sus charlas con José Decurnex, Alejandro Balbi y Eduardo Ache, el vínculo con Javier Gomensoro, la realidad económica que vive la institución, el balance deportivo y su rol a lo largo de 13 meses en el sillón presidencial.

Así transcurrió el mano a mano de Referí con el presidente tricolor:

¿Cómo es estar sentado del lado ganador del fútbol uruguayo después de un año de gestión? ¿Te imaginás cómo hubiese sido encontrarse en el otro lado?

No me quiero imaginar cómo hubiese sido estar del otro lado, pero puedo afirmar que hay una diferencia de 180 grados. Todos sabemos lo que es el fútbol, lo que mueve la aguja del resultado deportivo, en donde ganar o perder hace la gran diferencia. Cuando ganás, todo lo demás se potencia, y si perdés, entiendo que todo queda en el olvido. El primer año de gestión fue muy complicado para todos, primero porque Nacional venía de dos años sin ganar el Campeonato Uruguayo y eso, con la presión del hincha, sabemos que es muy complicado manejar. También llegamos como un grupo nuevo que tomaba la directiva con dos situaciones que estaban en todas las conversaciones: una, el desconocimiento que había de mi persona en el fútbol, aunque en el básquetbol hacía casi 20 años que estaba en actividad, y, segundo, el tema de Flavio (Perchman), de su venida del lado del representante y toda esa desconfianza que se generaba. Teníamos claro al principio, en la directiva, que había un trabajo por hacer, porque también hubo una lucha electoral que las últimas tres semanas fue muy agresiva. Por esa razón nos encargamos en esos primeros meses de trabajar bien los objetivos; comunicar internamente en la directiva cuál era nuestro programa de trabajo; interiorizarnos junto con todos los demás integrantes del equipo de la situación de Nacional, sabiendo que todo iba a tener un proceso en el que teníamos que ir generando la credibilidad. Todo esto se fue dando. Insisto que fue un año durísimo porque a pesar de que fuimos primeros casi todo el año, siempre estaba todo en duda. En definitiva, lo importante es que el plan se fue logrando, generamos con las primeras contrataciones bastante credibilidad con la nueva política de inversiones, de dar lugar a los juveniles, que si no jugaban en Nacional salieron a préstamo a otros clubes. Eso fue ayudando a generar esa armonía que, sobre todo en el final, se logró. Se logró con todos los problemas que todos sabemos que tuvimos. Los de Flavio y su forma de comunicar y estar presente en todos los medios, algo a lo que el hincha Nacional no estaba acostumbrado, aunque nosotros siempre dijimos que queríamos tener cercanía tanto con el socio, con el hincha y también en la comunicación interna. Entiendo que se alinearon un poco los astros, especialmente en los últimos dos meses, con algunas decisiones que tomamos, sobre todo la de generar silencio.

20241127 Entrevista a Ricardo Vairo candidato a presidente de Nacional.

¿Cuál fue la más importante? ¿Esa? ¿Generar silencio?

Fueron muchas, pero creo que ese fue un cambio importantísimo.

¿Cómo nació la idea de generar silencio?

Veíamos que nos encontrábamos en una situación en la que los distintos grupos estábamos en un clima negativo. Habíamos quedado muy marcados todos después del clásico 0-3 (derrota ante Peñarol por el Torneo Clausura en el Campeón del Siglo). Se generó desconfianza, el hecho de que por más que ganáramos partidos se había instalado eso de que en la final no íbamos a ganar. También el hecho de que hablábamos de más. Todo eso generaba ruidos internos. Todo eso era realidad.

¿Cómo se procesó esa transformación interna? ¿Tuvieron un asesoramiento externo que les dijo, ‘Ricardo, tienen que hablar menos?

Desde hace unos meses contratamos a Facundo Ponce León para manejar los temas de comunicación, pero en ese momento se dio en una charla en la comisión directiva, en un estadío en el que nos planteábamos los temas con respeto, con tranquilidad, lo hablamos y entendíamos que lo mejor era generar esa especie de silencio. Se definió ahí que el único que podía hablar o definir quién podría hacerlo, como todo club presidencialista, era yo como presidente. Y creo que generó una muy buena sensación interna, tanto en el plantel, en el cuerpo técnico, a nivel también de la directiva, y a partir de ahí empezamos a construir algo que se fortaleció cuando, una o dos semanas después (el 15 de octubre) hice una conferencia de prensa. Después (el 5 de noviembre) hicimos una en conjunto con Flavio, que tuvo mucha repercusión a nivel de prensa y de medios. Era un momento muy sensible por todos lados. Y había que definir a qué público le hablábamos, y allí le dije a Flavio que debíamos hablarle al hincha, a los nuestros, y en ese momento repartimos para todos lados. Además, en ese momento, por un lado estábamos trabajando juntos con Peñarol el tema del futuro merchandising, y por otro lado del mismo Peñarol te salían a criticar… eso es algo que, por lo que veo, nunca cambia. Todo eso pegó muy fuerte y creo que la hinchada también se sintió parte y terminó de juntarse todo Nacional en una unidad. Allí surgió la frase ‘todos juntos venceremos’ o ‘todos unidos venceremos’, que nació en el momento, y lo que ocurrió fue que eso prendió en todos lados. Entonces empecé a sentir que se estaba generando esa armonía, esa situación que es la que te hace ganar las cosas. Siempre digo que lo que pasa adentro de la cancha es lo que empieza desde arriba. Así ocurrió. También el cambio de técnico. Y se fue alineando todo y, por suerte, terminó donde queríamos estar, siendo campeones del Uruguayo y eso hizo que de alguna forma todos los resultados deportivos que habíamos tenido por fuera del fútbol masculino, el campeonato de fútbol femenino, campeones en básquetbol de la Liga Uruguaya, un balance con casi US$ 4 millones de ganancias que hacía muchos años no se lograba, el pasivo que por primera vez dejó de subir... Fueron un montón de logros, independientemente de todo el trabajo que interno que se hizo, de la reorganización, en donde hicimos cambios muy profundos. Todo eso, de alguna forma, se potenció por el hecho de que la pelota pegó en el palo y entró.

Flavio Perchman y Ricardo Vairo Nacional
Flavio Perchman y Ricardo Vairo en la conferencia de prensa de Nacional

Flavio Perchman y Ricardo Vairo en la conferencia de prensa de Nacional

La tercera conferencia de prensa institucional la dio Alejandro Balbi.

Sí.

¿Formó parte de una movida política?

Se planteó para reafirmar que realmente estábamos unidos. Siempre digo que yo puedo estar diciendo cinco horas que no estoy peleado contigo, que me podrán creer o no, pero si nos sacan una foto a los dos juntos en un estadio, riéndonos y tomando mate, solo con eso ya alcanza para mostrar que no estamos peleados. En ese momento fue importante el tema a abordar en la conferencia de prensa, el arbitral. Eso demostraba realmente que estábamos unidos, si no Alejandro no hubiese ido. Inclusive, cuando se lo plantee en la directiva, algunos quedaron sorprendidos. Pero, como bien decía, Alejandro, un expresidente del club, con más de 30 años en directivas, como delegado y hábil declarante, estábamos convencidos que era la señal que teníamos que dar por el tema que íbamos a abordar y también para demostrar que realmente había una armonía.

¿Hoy Nacional está unido?

Sí.

¿Hay paz? ¿Está en armonía?

Sí.

¿Qué cambió? Porque tenías a Decurnex y a Balbi de un lado, a Gomensoro del otro, y seis meses después se sentaron todos del mismo lado de la mesa.

Lo que te comentaba: el hecho de ir mostrando las condiciones personales y profesionales, el programa que teníamos, e ir generando esa credibilidad. Mi principal objetivo en los primeros meses era generar eso. Iba a conseguir unidad en la medida que fuera creíble, en la medida que trabajara con profesionalismo y que de todo eso que se hablaba de lo que podía haber hecho en el básquetbol, de algo sirvió. Yo sabía que si en esto no generas credibilidad, no se enderezaba el camino.

¿Cuál fue el punto de quiebre, qué charla o qué situación puntual cambió todo?

No sé si hubo un momento puntual. Lo que sí puedo decir es que empezar a mostrar los planes, los proyectos, después cuando se ve que empezamos a hacer una política y empezaba a dar resultados, que en lo económico no hicimos locuras y se fue manejando bien. Y, además, siempre trato, porque lo hice así en todos lados y lo vivo hasta hoy, de tener reuniones individuales.

¿Con los dirigentes? ¿Mano a mano con Decurnex?

Sí.

¿Con qué Decurnex te encontraste ahí?

Yo soy muy franco y trato siempre de ponerme en el lugar del otro. Es muy difícil cuando uno es presidente de una institución, lo sé porque me pasó a mí en la Federación Uruguay de Básquetbol, por ejemplo, en el caso de José tomó el club en un momento terrible, lo sacó adelante y se encuentra con que seis años después viene gente que no conoce. Es natural que se enciendan todas las alarmas. Por eso, lo importante era que nos fuéramos conociendo, hablando francamente. José es un terrible dirigente, terrible profesional. Podemos tener diferencias, de hecho en algunos puntos hoy también las tenemos, no solo con él sino con varios, pero esas diferencias se hablan de frente, se hablan constructivamente, que es lo que siempre le pedía a todos. A mí no me preocupa que piensen diferente, pero sí es clave que lo encaren constructivamente. Tuvimos varias charlas, hablando de los temas de Nacional como también asuntos personales. Nos dijimos que era lo que veíamos del otro y lo que necesitaba de él, porque yo de entrada dije que necesitaba que los expresidentes me apoyaran.

20241217 Cambio de mando en la comisión directiva de Nacional. Foto. Leonardo Carreño
Cambio de mando en la comisión directiva de Nacional

Cambio de mando en la comisión directiva de Nacional

¿Con Eduardo Ache fue igual?

Ache fue distinto. Ache está por encima de todo. Ache empezó a hablar bien de mí en las elecciones. Decía, ‘si estuvo tantos años en la federación de básquetbol y es presidente de la Confederación Sudamericana, yo no lo conozco, pero algo debe tener’. El otro con el que me río mucho, porque es un dirigente impresionante, es Gomensoro. Era el más crítico de mí, decía que era un improvisado. Y yo me reía porque al otro día de asumir fuimos a reunirnos con (Martín) Lasarte (entrenador del plantel principal), los dos juntos, y empezamos a trabajar en el mismo objetivo. Y siempre le digo, en broma, ‘pensar que hasta hace unos días me estabas ninguneando y ahora estamos así’. Gomensoro defiende a Nacional, no importa el cargo, no importa la política o la tarea que le das.

¿Te asignan que fuiste clave a la hora de zurcir en el tema de derechos de televisión para llegar a la votación del Consejo de Fútbol Profesional que resolvió llamar a licitación, en agosto pasado?

Traté de hacer lo mejor posible en una situación muy delicada del fútbol uruguayo, de muchos enfrentamientos. Lo que ocurrió con los derechos de TV fue muy surrealista.

¿Por qué?

Fue muy difícil llegar al tema de la licitación. Se llegó al precio final de US$ 67 millones pero decían que no valía más de US$ 25 millones. Hubo equipos que firmaban por US$ 6 millones, pero después, al otro día de conocer la cifra final, querían reparto igualitario. Como siempre fue muy político todo cuando este es un tema 100% comercial y hoy estamos todos de acuerdo, la prueba está a la vista, de que era el camino correcto que había que seguir. Pero también la realidad es que está un poco en mi naturaleza, después de estar 12 años en una federación con 40 clubes, donde todo se vive de forma muy pasional, donde se juega todos los días del año, donde hay un problema todos los días, eso también te da mucha gimnasia en este tema de estar siempre tratando de alinear a todos.
La política para mí no es un fin, pero sí es un medio que se utiliza para alinear y llegar a los objetivos. Pero por suerte, este primer año, que era difícil, salió. Nos quedó la deuda de la Libertadores, que fue un poco el punto débil. Este año los objetivos son el bicampeonato en el Uruguayo y a hacer una mejor participación en la Copa, que tiene muy buenos premios. Además, queremos seguir con la reestructura interna de la organización que es muy difícil, porque los clubes como Nacional son clubes deportivos, y lo que importa es ganar. Y es muy difícil generar toda una organización para llevar las decisiones por un lado más racional. Para este año hemos definido siete ejes. Hicimos muchos cambios en el organigrama, primero en el organizacional el año pasado, cuando redujimos: antes había una especie de gerente general y como 16 o 17 reportes directos. Eso lo bajamos a un área de presidencia, donde estamos con Magui Giuria como adscripta, Ari Buszkanienc como gerente financiero y Facundo Ponce León en todo lo que es la parte de comunicación, asesoría institucional y cultural. Los cuatro estamos delineando de ahí para abajo. Antes teníamos el área comercial, el área de socios, el área de marketing, el área de comunicación, ahora todo eso se centró en una gerencia comercial que está a cargo de Santiago Bonino, quien ya estaba en la gerencia de socios y es el que controla esa área, por ejemplo.
Otros de los grandes desafíos, dentro de esos siete ejes que te comentaba, es el proyecto del Gran Parque Central. Tenemos que encararlo y avanzar en eso este año.
Otro asunto en el que siempre hay que estar en alerta es el equilibrio económico, porque lo deportivo acá es difícil de mantener siempre. Todos quieren traer jugadores y se lleva más del 60% del presupuesto.
Tenemos que continuar con la reestructura interna.
Empezamos con el proyecto de formativas, el gimnasio, vestuario. También tenemos que cambiar la cancha de sintético.
La cancha del Parque la dejamos para el siguiente balance, porque nosotros cerramos el 30 de octubre, y esa cancha queda para después (para 2027). El club es enorme y nos gustaría tener plata para todo, pero no hay.

20241127 Entrevista a Ricardo Vairo candidato a presidente de Nacional.

En la campaña electoral habías dicho que Perchman iba a ser el gran diferencial que tenían en la fórmula. ¿Cómo lo has visto este año?

Con Flavio trabajamos muy bien juntos. De hecho, con Flavio estábamos siempre en veredas enfrentadas, en un club (Aguada) y yo en la federación (de básquetbol). Él hace enormes esfuerzos y le cuesta mucho integrarse en una organización, pero esa complementariedad, porque soy totalmente diferente, hacen que estén saliendo cosas importantes. Con Villalba en un año se ganó más de US$ 1.000.000, y hay otros casos que se vienen (Julián Millán, Luciano Boggio). Esa política que planteó es buena, solo hay que racionalizarla porque entra entre un presupuesto general que después también esa compra de fichas hay que pagarlas, pero creo que está dando resultados y va a dar muchísimos resultados.

¿Algún pase que te haya sorprendido de los que logró Perchman en el primer año?

Flavio tiene mucha experiencia, sabe negociar, nosotros discutimos mucho, no pareciera, pero todos los pases lo discutimos y negociamos.

Hace un momento hiciste mención a que Nacional ingresa US$ 30 millones de dólares por año. ¿Es así?

Sí, está por ahí.

¿Y los gastos?

Los egresos rondaron los US$ 26 millones.

Y luego mencionaste tu objetivo de llegar a ingresos por US$ 40 millones. ¿Tu idea es cerrar este año con ingresos por ese monto?

Ese es el objetivo al que tendría que llegar Nacional en algún momento. Con los derechos de televisión le vas a agregar US$ 4 millones más por año y ya está en US$ 34 millones de ingresos. El año pasado vendimos líquidos para Nacional casi US$ 13 millones. En las proyecciones del presupuesto para este año pusimos US$ 7 millones de venta de jugadores para llegar a US$ 30 millones de ingreso. Esto quiere decir que todo lo que venga por encima de esos US$ 7 millones va a sumar para acercarte a esos US$ 40 millones.

¿Lo ves viable?

Estoy convencido que lo vamos a lograr. Sé que va a dar trabajo, pero el proyecto del Parque Central te va a generar, una vez que esté financiado, US$ 10 millones por año.

El proyecto del GPC demandará algunos años más, no es para el futuro inmediato.

No, pero estamos creciendo en socios, en venta de butacas. De todas formas la base para llegar a eso US$ 40 millones son la televisión y la venta de jugadores.

20241127 Entrevista a Ricardo Vairo candidato a presidente de Nacional.

En la conferencia de prensa que el presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio dio la semana pasada dijo, "Hay clubes que cierran muy rápido (los pases) y deben US$ 50 millones como nada” y, además, se refirió a la responsabilidad con la que su club maneja lass finanzas. ¿Nacional tiene un pasivo de US$ 50 millones?

No, para nada. Además, los números de Nacional son transparentes.

¿Cuál es el pasivo de Nacional?

Nacional tiene un pasivo de US$ 35 millones. Está en el balance. Nosotros presentamos los balances, los balances están auditados, se presentan en asamblea. Si hay algo que es transparente, es Nacional. Nacional genera credibilidad. Son US$ 35 millones, y se pagan US$ 2 millones y poco de intereses anuales.

¿Son US$ 2 millones que pagan anualmente por préstamos del mercado?

Sí. Nosotros lo hemos dividido en dos grandes rubros. Por un lado tenemos una línea de crédito con el BROU de US$ 15 millones, (con la garantía) con ingresos de palcos, derechos de TV, etc. Tenemos otra línea de una cifra similar de fideicomisos privados, en donde la garantía son las ventas de jugadores. Nacional no tiene nada embargo nada ni puesto como garantía, ninguna de las propiedades.

¿Esos US$ 2 millones anuales de intereses son la piedra en el zapato de la administración del club?

Esa es una gran discusión. Yo soy de lo que por formación prefiero no tener deudas. También es cierto que para las empresas grandes, lo más normal es contraer deuda. Todo tiene un límite, y entiendo que la facturación tiene que estar por arriba de la deuda. Si facturo US$ 10 millones y tengo US$ 20 millones de deuda, estamos en un problema serio, pero ese no es el caso de Nacional.

Pero la facturación está por debajo del pasivo.

Está un poquito por debajo y la idea es revertir eso. Se trabajó mucho en reperfilar la deuda, se bajaron intereses.

En la campaña dijiste que querías tener más juveniles en el plantel principal, el año pasado obviamente fue un año que tenían que cortar y salir campeones y poner todo lo mejor, ¿quedaste conforme con la presencia de juveniles o crees que tienen que seguir apostando a más este año?

El año pasado quedé conforme, por las urgencias deportivas que teníamos. Hoy la venta de jugadores no solo está atada a la primera venta sino a los porcentajes que te quedan de la segunda y a los derechos de formación. Este año estoy un tanto preocupado porque la verdad tenemos un plantel muy grande. Creo que en eso nos falta definir una política institucional por encima de los técnicos que estén.

¿En eso, en qué sentido?

Lo que hemos hablado y lo hablamos en la campaña, que tiene que haber un plantel de 30 jugadores donde mínimo seis tienen que ser juveniles nuestros y que tienen que jugar porque es la forma en que la venta sea mayor. El objetivo es quedar con un plantel de 28 a 32 futbolistas con juveniles incluidos. Entiendo que tenemos que tener más firmeza desde arriba, de definir las políticas institucionales y no importa quién esté como entrenador.

Hace 20 años, con generaciones de juveniles que pedían lugar en Primera, Nacional apostó por ellos y le fue bien, vendió y fue campeón. Ahora, ¿Nacional está en una etapa en la que necesita ganar por encima de cualquier cosa, o al salir campeón el año pasado ya puede darle un espacio a los juveniles?

Nacional siempre tiene que ganar. En el mercado deportivo, Nacional tiene el 45% de posibilidad de ganar el Uruguayo, históricamente. El otro 45 % es de Peñarol y el 10 % queda para alguna sorpresa. Lo que aspiramos es a tener una mejor participación de Libertadores porque generar credibilidad y también importantes ingresos económicos. Jadson Viera ha prometido que los juveniles van a jugar, pero la realidad es que hoy tenemos un plantel bastante largo. El otro día vimos a varios jugadores destacados, Rodrigo Martínez, Luciano González, y muchos otros. Pero siento y me pasó en todos lados, en Uruguay cuesta mucho ser joven. Es como si nunca estuvieran prontos. A todo nivel. No solo en el fútbol, el punto de vista empresarial. Cuando vos ves en el mundo que lo maneja gente joven, o sea, un ejecutivo de 30 años que antes eran de 60, y vos ves en el mundo que en Barcelona juega con chiquilines de 17, 18 años. Y acá parecía que seguimos con esa cosa de que ser joven no paga.

20251028 Jadson Viera junto a Flavio Perchman y Ricardo Vairo en la presentación como técnico de Nacional
Jadson Viera junto a Flavio Perchman y Ricardo Vairo en la presentación como técnico de Nacional

Jadson Viera junto a Flavio Perchman y Ricardo Vairo en la presentación como técnico de Nacional

¿Puede haber alguna venta en estos días, por ejemplo, de Agustín Dos Santos?

Estamos siempre abiertos a la venta. Si viene una oferta que satisface los números, son todos vendibles si dan con el precio.

¿Cómo ves en tu primer año en el fútbol uruguayo el mapa de la Primera división?

Yo creo que el deporte uruguayo, lo viví en el básquetbol e incluyo ahora el fútbol, es un milagro.

¿Por qué?

Siempre estamos viendo lo que nos falta, pero tener un mercado de 3 millones de personas con 16 equipos de Primera jugando al fútbol, todo un año, con el nivel todavía competitivo que tenemos, si no entendemos que es milagroso, cuando estamos compitiendo con países con inversiones, o con ciudades... Lo discutía mucho en los derechos de televisión: Córdoba tiene 6 millones de habitantes y solo tiene dos clubes. Nosotros, con 3 millones de personas, hacemos posible que 16 equipos estén jugando en primera y 14 en la B. Está claro que no vamos a ser nunca los 16 ricos. Y la prueba está de que se lleva a una licitación de derechos de televisión el dinero que ponen.

¿Te sorprendieron esas cifras?

Sí, me sorprendió, me sorprendió. Sé que eran los números que se manejaron de entrada por parte de las empresas que asesoraron a la AUF. Pensé que iban a andar entre los 40 y 45 millones de facturación bruta. Por eso digo que me sorprendió. De todas formas, creo que se está mejorando en muchas cosas y las SADs, por ejemplo, están dejando infraestructura y están trabajando cada vez más profesionalmente. Está claro que es pasional, le gusta ganar y creo que el manejo de los dineros muchas veces no es el adecuado. Hay que separarse. Ahora quiero ver qué pasa con todo esto de la televisión.

¿En qué sentido?

En el sentido de que si me entran 100, gasto 120, mañana me entran 200, gasto 240.

Pero va a haber un fair play financiero.

Entiendo que sí, pero hay que ver cómo se implementan.

¿Cómo administrarías lo que viene?

Mi aspiración a la hora de armar un presupuesto que tenga un gasto de 35 millones sobre ingresos de 40 millones.

Eso implica invertir la administración enquistada en todos los clubes.

Exacto. Creo que es una obligación que tenemos los dirigentes. Porque el problema es que yo pongo 30 de gasto y tengo 23 de ingresos seguros, si no me sale lo que preveo en los 7, paso a tener 7 más de pasivo. Por eso ese es el gran desafío que tenemos.

¿Estás en ese camino vos?

Sí, no lo concibo de otra forma a largo plazo. Discuto mucho internamente. Nacional tiene un potencial enorme. Es increíble lo que puede facturar. Lo que ocurre es que gasta más de lo que factura. Seguro, cuando perdés esa racionalidad y te pones en el hincha o en lo político, es donde te desvías. Nacional tiene que ser un club rentable, generar infraestructura, crecer. El club social es un ejemplo, que un par de año generará entre 1 y 2 millones de dólares de ingresos. Tenemos que ir hacia presupuestos que nos permitan seguir achicando el pasivo. Es una obligación.

Políticamente ya lograste un equilibrio. Hoy se te ve enfocado en los números.

Sí, pero ojo, porque cuando digo los números me refiero a esto, que te voy a graficar de una forma incluso absurda: si tengo que cambiar el tractor con el que cortan el pasto en Los Céspedes porque ya tiene 10 años, que lo pueda cambiar, porque se vive en dos mundos distintos, por un lado se gasta un millón de dólares, dos millones de dólares, y después no cambiaste los tractores por falta de dinero. Acá en la entrada al Parque tenemos la entrada de tierra, y tenemos que cambiar esta ecuación. Es por lo menos para poder equilibrar.

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