Hay entre los gobiernos progresistas de la región un consenso extendido para que la posta del portugués António Guterres como secretario general de Naciones Unidas (ONU) la tome una mujer de origen latinoamericano. Lo ha reclamado el presidente de Brasil, Lula Da Silva, y volvieron a ratificarlo este lunes en el Palacio La Moneda los mandatarios de Chile, Colombia, España y Uruguay.
La cumbre “Democracia Siempre” en Santiago fue también sede para que el presidente chileno Gabriel Boric transmitiera informalmente a sus colegas su impulso para que la candidata sea Michelle Bachelet. La elección de la Asamblea General de la ONU tendrá lugar a fines de 2026, fecha para la que Boric ya no ostentará el gobierno –afronta de hecho un probable cambio de signo–, pero el jerarca mantiene su “orgullo” de respaldar a una compatriota y compañera.
Los cinco presidentes reunidos en La Moneda estuvieron de acuerdo en que el futuro secretario general de la ONU sea una mujer de esta región.
En ese sentido, el gobierno de Yamandú Orsi ve con buenos ojos la candidatura de la exmandataria socialista y está dispuesto a respaldarla una vez que se oficialice la discusión, informaron a El Observador fuentes políticas.
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Presidencia de Chile
El gobierno uruguayo, de todos modos, se mantiene cauto sobre el tema dado que falta todavía más de un año y quiere evitar que el nombre quede descartado antes siquiera de oficializarse.
Bachelet fue dos veces presidenta de Chile, dirigió ONU Mujeres en el interín entre un mandato y otro, y más tarde ejerció como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. En el marco de la cumbre en Santiago, fue una de las figuras convocantes de un evento paralelo denominado “Festival Democracia”, donde disertó sobre el “apoyo a la democracia en un nuevo orden global” junto a otros académicos.
“Quizás voy a ser candidata a la Secretaría General”, sugirió Bachelet en marzo durante una conferencia en Nueva York. Algunos medios internacionales, citando fuentes diplomáticas brasileñas, han consignado que Lula apuntalará dicha postulación.
La propia Bachelet reveló en febrero que el año pasado el presidente de Brasil llegó a animarla para que sea la candidata presidencial del oficialismo chileno, escenario que al final no cuajó.
Por su parte, el colombiano Gustavo Petro y la mexicana Claudia Sheinbaum anunciaron en diciembre del año pasado que van a buscar “conjuntamente una candidatura femenina para que dirija la ONU”.
Portales extranjeros han manejado una postulación de la economista costarricense Rebeca Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
Formalmente, la Asamblea General de ONU define su Secretaría General a sugerencia del Consejo de Seguridad. Cinco de sus 15 integrantes son permanentes y tienen “derecho a veto”, por lo que cualquier candidato debe asegurarse de no contar con la oposición de Rusia, Estados Unidos, Francia, Reino Unido o China.
El diario chileno La Tercera, por ejemplo, recordó en ese sentido que Bachelet emitió a fines de 2022 un documento como alta comisionada de Derechos Humanos en que acusó a China de cometer “graves violaciones a los derechos humanos” contra la minoría étnica uigur.
José Mujica y Michelle Bachelet en Santiago de Chile
Archivo. Visita de Mujica a Bachelet en Chile
El último secretario general de Naciones Unidas de origen latinoamericano fue el peruano Javier Pérez de Cuéllar desde 1982 hasta 1991. Desde entonces, los referentes del organismo han sido el egipcio Boutros Boutros-Ghali (1992-1996), el ghanés Kofi Annan (1997-2006), el surcoreano Ban Ki-moon (2007-2016) y ahora el portugués Guterres.
Al igual que otros jefes de Estado, Orsi ha reivindicado a la ONU en tiempos en que “la tendencia es a dispersarse y a separarse”, pero ha sido crítico con su funcionamiento y su “impotencia” para garantizar la paz.