Por primera vez desde 2001, gobiernos e inversores privados están volcando fondos a comprar dólares, un indicio para Steven Englander de que la moneda estadounidense está repuntando.
Englander, principal estratega de monedas de Barclays Capital Inc., calcula que las compras extranjeras de activos estadounidenses han llegado a niveles récord. Particulares han comprado US$133.000 millones por mes en promedio desde noviembre, según estadísticas gubernamentales. Los bancos centrales fueron compradores netos de títulos del Tesoro en 29 de las últimas 30 semanas, una sucesión que no se igualaba desde por lo menos enero de 1983, según datos de Bloomberg.
Si bien el dólar se ha fortalecido un 24 por ciento contra el euro desde el desplome récord del 15 de julio -porque los inversores buscaron la seguridad de los activos estadounidenses- las tasas de interés a cero por ciento e indicios de que la crisis financiera está cediendo contribuirán a que caiga un 13 por ciento el año próximo, dijo Englander. No es el único. JPMorgan Chase & Co advierte que se están comprando demasiados dólares. La mitad de 50 estrategas de monedas sondeados por Bloomberg News pronostican que el dólar caerá contra el euro para el 31 de diciembre.
“La gente tiene grandes cantidades de activos en dólares que tienen un rendimiento cero”, dijo Englander, doctorado de la Universidad de Yale, quien comenzó su carrera en la Reserva Federal de Nueva York y estudió los mercados de monedas durante 25 años. “Si hay alguna clase de buena noticia, la demanda de dólares puede desplomarse muy rápidamente”.
Precedencia histórica
La última vez que los cálculos de Englander revelaron que tanto el sector público como el privado estaban apostando a la subida del dólar fue durante la recesión estadounidense de marzo a noviembre del 2001. En aquel momento, los inversores se volvieron al dólar por la expectativa de una recuperación. Tocó un máximo de 15 años ese julio y luego cedió el 8 por ciento en los dos meses siguientes contra el índice del dólar de Intercontinental Exchange Inc., una canasta de monedas que incluye el euro, el yen, la libra, el dólar canadiense, el franco suizo y la corona sueca.
Este año, el indicador ha subido un 12,2 por ciento, para tocar un máximo de 89,624 el 4 de marzo, el nivel más elevado desde abril del 2006, porque los inversores buscaron refugio de la peor crisis financiera desde la década de 1930. Terminó la semana pasada en 87.428, un 1,22 por ciento abajo, y operaba en 86.638 en Nueva York a las 7:17 hora local.
La subida del dólar se intensificó en los dos meses que siguieron al colapso de Lehman Brothers Holdings Inc. en septiembre, hecho que profundizó el congelamiento del crédito mundial y alentó a los inversores a escapar de las inversiones de alto riesgo.
Repunte bancario
Las buenas noticias de la semana pasada en los mercados financieros mostraron cómo pueden ser malas para el dólar.
El 10 de marzo, Citigroup Inc. anunció que el banco estaba teniendo su mejor trimestre desde el 2007. Luego el máximo responsable de JPMorgan Chase & Co., Jamie Dimon, dijo a la CNBC que la empresa había tenido ganancias en enero y febrero. Dos días después, el principal ejecutivo de Bank of America Corp., Kenneth Lewis, dijo que su banco había registrado ganancias en los dos primeros meses del año.
El índice MSCI World de acciones en 23 economías desarrolladas subió 8,5 por ciento en la mejor semana desde noviembre y el dólar cayó 2,1 por ciento contra el euro a US$1,2928. La baja semanal fue la más pronunciada desde diciembre.
Englander pronostica que el dólar bajará a US$1,45 por euro. El analista basa sus conclusiones en datos que incluyen operaciones encargadas por clientes, que tienen US$1,4 billones bajo gestión en Barclays Global Investors, la filial de administración de patrimonios de Barclays Plc., con sede en Londres. También analiza las estadísticas del Departamento del Tesoro sobre el flujo de capitales hacia y desde Estados Unidos.
Compras extranjeras
La compra de activos financieros estadounidenses por parte de inversores privados y gobiernos extranjeros fue de un promedio de US$141.000 millones entre septiembre y diciembre, muestra información del Tesoro. Los títulos de corto plazo constituyeron más de la mitad de las compras internacionales de diciembre. La demanda fue tan fuerte que, por primera vez, los inversores aceptaron tasa inferiores a 0 por ciento en los títulos del Tesoro de 3 meses para salvaguardar su capital. La tasa repuntó a 0,2 por ciento.
Las operaciones en futuros de moneda extranjera muestran que los inversores son optimistas sobre el dólar. Los fondos de cobertura y otros especuladores de peso tienen unas 60.000 apuestas más a que el dólar va a subir contra las monedas de otros nueve países industrializados que las apuestas a que va a caer, según información de la Commodity Futures Trading Comisión.
Las 30 semanas casi ininterrumpidas de compras netas de títulos del Tesoro por parte de los bancos centrales, los dejaron con depósitos por casi US$1,78 billones en la Reserva Federal al 11 de marzo, unos US$36.000 millones más que al 13 de agosto.