Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
13 de noviembre de 2017 9:43 hs

El fútbol es un juego donde las “vivezas” están a la orden del día. Sacar ventaja en cada detalle y engañar a los árbitros (o tratar de engañarlos) es propio del juego. Los futbolistas viven pidiendo que amonesten o expulsen a sus rivales, siempre con la intención de conseguir una ayuda extra. Pero lo que pasó el domingo en el partido El Tanque Sisley-Defensor Sporting no es común.

Es habitual sí que los jugadores se hagan amonestar cuando tienen cuatro tarjetas amarillas y un partido importante en las próximas fechas. Pasa mucho con los de Nacional y Peñarol cuando se viene un clásico. Pero jugando, no desde fuera.

Eduardo Acevedo, el técnico de Defensor, rompió los esquemas. En el partido que se disputó en el estadio Campeones Olímpicos de Florida incluyó en el banco de suplentes al volante Carlos Benavídez, quien se está recuperando de una lesión. La idea era que el jugador se hiciera sacar la tarjeta amarilla, ya que tenía cuatro, para cumplir la pena durante la recuperación y estar a la orden en el tramo final del campeonato.

Este lunes, Acevedo reconoció el hecho en Sport 890. “Lo íbamos a poner cinco minutos para que agarrara a alguien de la camiseta o demorara el juego”, dijo. No fue necesario, porque el volante protestó tanto desde el banco de suplentes que Andrés Cunha le sacó la amarilla antes de que ingresara. Si es que iba a ingresar.

Benavídez cumplirá la sanción contra Liverpool y estará listo para volver contra Boston River el próximo fin de semana.

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos