No se qué pensás de las campañas políticas, pero si, como a mí, te entusiasma vislumbrar un nuevo ciclo electoral ―en mi caso por el desafío periodístico que implica hacer una buena cobertura y mostrarle a los lectores el detrás de escena de los protagonistas― seguro tendrás comentarios para hacerme de cara a lo que se nos viene.
Aunque faltan once meses para las elecciones internas, que se realizarán el 30 de junio de 2024, esta semana la precandidata Laura Raffo se apuró a mostrar sus cartas. La dirigencia política del gobierno había acordado no hablar de candidaturas hasta el segundo semestre de este año para no entorpecer la gestión, pero ya estamos en julio y no hay tiempo que perder para una candidata nueva que, por más que se postuló a la Intendencia de Montevideo por la coalición, no tiene experiencia política y tendrá que hacer una carrera más trabajosa que su principal competidor, Álvaro Delgado, quien desde la secretaría de la Presidencia tiene otra visibilidad.
Sobre cómo se van delineando las candidaturas en el Partido Nacional va a tratar esta Newsletter EnClave.
I. Guimaraens
El equipo acompañó a Raffo en el escenario
Aunque no se quiso decir explícitamente para no opacar a Sumar, el sector que impulsará la campaña de Laura Raffo, el acto organizado este jueves no fue más que el lanzamiento oficial de la precandidatura a la Presidencia de la economista.
Como decía esta crónica de El Observador sobre el acto realizado en el auditorio de Antel, estuvo cargado de simbolismos. Raffo habló con una pantalla azul de fondo (color asociado al Partido Nacional) que en el centro tenía el logo de Sumar, y no estaba sola. Quiso mostrar a su equipo. Raffo tiene una concepción más empresarial de la gestión, con una conducción horizontal, con apoyo técnico y planificación estratégica de ponerse metas para cumplir.
También se vio una puesta en escena más parecida a las que se ven en las presentaciones de los candidatos de Estados Unidos. Vestida también de azul ―con un traje con chaleco del mismo color―, usó una vincha como micrófono y no uno de mano o un atril, lo que le permitió moverse en el escenario, y dio un discurso corto ―habló menos de 20 minutos― en la que delineó los ejes de su propuesta: el impulso del empleo, la continuidad de la transformación educativa y del “combate firme” al narcotráfico, y planteó que la próxima administración deberá lograr “bajar el costo de vida de los uruguayos”.
El apoyo en el equipo y la puesta en escena trajo recuerdos de la campaña de otro economista que incursionó en política: Ernesto Talvi. En agosto de 2018 había lanzado Ciudadanos, que fue el sector con el que impulsó su candidatura y también se había mostrado rodeado de su equipo, aunque en aquella ocasión se vieron pocas figuras coloradas y pocos símbolos vinculados al partido.
Acá se respiraba mucho Partido Nacional, para empezar porque estaban en el escenario las figuras de los tres sectores principales que apoyan a la economista, el Herrerismo, Alianza Nacional y Movimiento Nacional de Rocha (MNR). Su comando político lo integran los herreristas Luis Alberto Heber, Rodrigo Blás, Gloria Rodríguez y Sebastián Andújar; los aliancistas Carlos Camy, Guillermo Besozzi y Jorge Larrañaga Vidal; y Gastón Cossia, del MNR.
También estaba quien será la coordinadora de los equipos técnicos y actual directora general del Ministerio de Trabajo, Valentina Arlegui, y Francisco Faig, quien además de ser amigo personal de Raffo ―fueron compañeros de colegio―, será su coordinador programático y uno de sus asesores.
Para la precandidata fue importante que el partido y el gobierno estuvieran presentes, en un intento por mostrar unidad y esbozar que no será una campaña sangrienta como han sido otras en el pasado. Desde las primeras filas del público el propio Delgado, que será su principal competidor en las internas, seguía su discurso y junto a él estaban el presidente del directorio, Pablo Iturralde, la vicepresidenta Beatriz Argimón, los ministros Javier García (Defensa), Martín Lema (Desarrollo Social), José Luis Falero (Transporte y Obras Públicas) y los senadores Jorge Gandini (Por la Patria, otro posible candidato), Graciela Bianchi (Aire Fresco) y Juan Straneo (Sartorismo), además del senador colorado y exministro de Ambiente, Adrián Peña, y la primera dama, hoy separada de Lacalle, Lorena Ponce de León, que es amiga de Raffo.
I. Guimaraens
El ministro Javier García con el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado, siguieron la presentación de Raffo
Desde su comando también advierten que habrá una fuerte apuesta digital que estará en manos de la agencia digital Cardinal, dirigida por Andrés Marrero y Augusto Ricciardi, quienes ya trabajaron para el Herrerismo en anteriores campañas. En materia de comunicación la asesoran también Alejandro Espina y la jefa operativa de campaña será Ana Carrero, quién trabajó con Talvi en Ciudadanos. El comando ya aterrizó en su sede de Plaza Independencia y Ciudadela, frente a Torre Ejecutiva.
La competencia con Delgado
Si uno se guía por lo que las encuestas muestran hasta ahora, que le dan a Delgado una preferencia del 50% entre los votantes blancos, se puede advertir que las chances de Raffo de transformarse en la candidata del partido son escasas: por eso decía al comienzo que ella tendrá por delante mucho más trabajo.
En ese sentido, lanzar su precandidatura antes le da cierta ventaja, aunque Delgado en su rol de secretario de la Presidencia tiene la capacidad de mostrarse e ir construyendo su candidatura desde la gestión. Además, quienes han trabajado en campañas electorales sostienen que con una estrategia acertada, en 15 días se puede lograr lo que no se consiguió en seis meses.
Entre los muchos desafíos que tendrá Raffo por delante para construir su liderazgo político, tendrá que lograr sintonizar con el electorado nacionalista, tarea que también tiene por delante Delgado por más que tiene más trecho recorrido.
Y tendrá que saber que el mote de “pituca” o “rubia” la acompañará, como le pasó en su momento al presidente Luis Lacalle Pou, quien optó por no ocultarlo ni disimularlo y logró usarlo a su favor al usarlo como sello de autenticidad. Raffo ya ha tenido que enfrentar en la campaña por la IMM o en otros momentos cuestionamientos y hasta ahora ha salido bien parada, porque quedaron más en intentos de descalificarla o insultarla, como ocurrió cuando desde el carnaval la trataron de “conchuda” o cuando Mujica se burló de los taquitos.
Raffo está dispuesta a competirle a Delgado y no quiere basar su campaña en señalar las diferencias, sino en mostrar lo que tiene para ofrecer. Pero tendrá el reto de presentar propuestas y responder a los cuestionamientos de que no se avanzó lo suficiente en estos cinco años, como también le pasará a él. En su discurso, Raffo consideró que en cada uno de los ejes que presentó hay mejoras para profundizar. Incluso cree que hay lugar para la autocrítica en algunos ámbitos, un punto a favor, ya que a Delgado le costará mucho más hacerla por ser parte del gobierno.
Faltan once meses para las internas y aunque parezca un partido liquidado, las sorpresas siempre pueden darse.