El sospechoso manifestó su oposición a "la política de su gobierno en cuanto a la llegada masiva de extranjeros a Francia, la difusión del islam y la globalización", y declaró su intención de cometer atentados en su país, agregó.
El detenido iba a atentar contra mezquitas, sinagogas, oficinas impositivas y autopistas.
"Los servicios secretos le tendieron una trampa por la cual el ciudadano francés recibió cinco fusiles de asalto Kalashnikov, más de 5.000 municiones, dos cohetes antitanques, 125 kilos de TNT, 100 detonadores, 20 máscaras y otras cosas", dijo el jefe de los servicios secretos.
Según el SBU, ese francés había llegado a Ucrania en diciembre de 2015, haciéndose pasar por un voluntario, y entrado en contacto con unidades militares en el este del país, donde el ejército combate a los separatistas prorrusos.
Los servicios secretos lo detuvieron tras una investigación de seis meses, dijo Grytsak.
El domicilio del detenido, en Nant-le-Petit, localidad de 80 habitantes, fue registrado por la policía.
Sólo "se encontró una camiseta de un grupo de extrema derecha", afirmó una fuente policial.
El alcalde del pueblo dijo que el detenido era "un muchacho muy agradable con sus vecinos, inteligente y simpático, siempre dispuesto a ayudar".