El inobjetable triunfo de Argentina el sábado contra Jordania, en el cierre del grupo J del Mundial 2026 dejó una nueva polémica que desató críticas contra el arbitraje.
Cuando el partido estaba 2-0 y el triunfo argentino encarrilado, Giovani Lo Celso cometió un penal que no fue sancionado por una mano en el área.
El volante de Betis fue a marcar en su área, tocó el balón con el hombro y luego se terminó llevando la pelota con el antebrazo plegado.
Fue una clara jugada donde la pelota no fue al brazo sino el brazo a la pelota.
Sin embargo, el juez húngaro Istvan Kovacs no sancionó la pena máxima y desde el VAR tampoco lo llamaron para revisarla.
La acción volvió a disparar las críticas por un arbitraje que favoreció a Argentina, una tendencia que se arrastra desde Qatar 2022 donde la albiceleste se vio favorecida por la sanción de cinco penales, algunos de ellos inexistentes como el de Wojciech Szczesny a Messi o el de Ousmane Dembélé a Ángel Di María, en la final.
En el debut contra Argelia, Lionel Messi protagonizó una durísima infracción desde atrás clavándole los tapones en la pantorrilla a un jugador rival, pero la acción no fue sancionada con tarjeta. Pudo ser roja por cómo le entró al rival o como mínimo amarilla porque al entrar en contacto retiró enseguida el pie y no bajó con violencia los tapones.
Además, en un Mundial donde han existido pocas intervenciones del VAR, dos de ellas fueron para que a Argentina le cobraran penales.
En el duelo ante Austria se cobró penal sobre Lautaro Martínez por un cierre de dos defensores que se cruzaron sobre su camino y contra Jordania se sancionó penal contra Marcos Senesi por un contacto residual donde el defensor cabeceó al arco, jugó primero la pelota, el golero se la sacó al córner pero un defensor lo impactó en el rostro luego de su cabezazo, sin impedirle el remate al arco ni perturbarlo en cuanto a su potencia y dirección.
Este tipo de acciones se cobran a veces y a veces no porque se entiende que el contacto no genera un impacto que impida al delantero finalizar la jugada. En este caso, a Argentina le tocó que se lo cobraran.