Cuando Pablo Bartol asumió como ministro de Desarrollo Social (Mides) lo hizo con el proyecto de tener puestas "las luces largas" durante toda su gestión: llevando adelante los cambios y transformaciones necesarias para atender los problemas de largo plazo de los uruguayos. Sin embargo, a partir del 13 de marzo la cartera debió poner las "luces cortas" de inmediato para dedicarse a combatir las consecuencias económicas inminentes provocadas por la crisis económicas que desató la emergencia sanitaria.
El jerarca usó esa metáfora este lunes, durante una exposición de media hora que realizó en la sede del sector Movimiento por la Patria del Partido Nacional –liderado por el senador Jorge Gandini–. Allí, la agrupación Hector Gutiérrez Ruiz abrió con la visita del ministro un ciclo de charlas dedicado a recibir a representantes del poder Ejecutivo para conocer "de primera mano" aspectos de las acciones del gobierno.
"Estoy en pleno momento de desarrollo personal, que es cuando uno está haciendo algo nuevo; estoy aprendiendo mucho, y descubriendo cosas que no sabía de uno mismo", dijo Bartol al comienzo de su discurso, antes de referirse a la "distancia inmensa" que constató entre lo que "esperaba" hacer como secretario de Estado y lo que significó enfrentar una "emergencia permanente".
Según calculó, las autoridades del Mides están "un 80% del tiempo con las luces cortas, resolviendo una emergencia", y solo un 20% con los focos puestos en el horizonte, de manera que la gestión de la cartera se caracteriza por llevar a cabo un "microgerenciamiento", algo que implica estar "absorbido por detalles".
"Nos desespera no tener el tiempo para pensar en las cosas de largo plazo, en las cosas que transforman, en las cosas que van a aportar a la comunidad, el dar un salto adelante muy grande: a eso le hemos podido dedicar tiempo, pero ha sido un 80/20", reconoció el ministro ante un reducido auditorio de militantes –que cumplió con las estrictas medidas sanitarias–, y sentado al lado de Gandini, el diputado Álvaro Viviano y el edil Javier Barrios Bove.
"Uno se imaginaba que iba a ser lo contrario: un 80% conociendo las realidades puntuales que alimenten esas luces largas", añadió.
Dentro del 20% de respuestas concretas, Bartol destacó las 500 mil canastas alimentarias que dio el Mides a las personas sin empleo formal –muchas de ellas entregadas a través de la aplicación Tuapp–, así como la creación de 500 nuevas plazas en refugios, 300 de las cuales son en centros de 24 horas.
Crédito al FA
El rol del Mides durante la pandemia del coronavirus, a juicio de Bartol, le valió un efecto de "prestigiamiento" a la Secretaría de Estado. Logró ser visto como un "vehículo" de ayuda y recibió así donaciones de empresas que contribuyeron a financiar la política de mitigación del daño de la crisis, lo que dejó conforme al ministro.
Bartol sostuvo entonces que consideraba importante "hablar de las fortalezas" que dejó la administración del Frente Amplio, y otorgar cierto crédito a las autoridades que lo precedieron.
"Porque en esto también hay que ser siempre justos, y así como podemos hablar de un prestigiamiento del ministerio y su accionar, también hay que decir que muchas de las cosas que hicimos fue porque el ministerio contaba con algunas fortalezas que eran realmente destacables", dijo Bartol.
El primer punto al que se refirió fue la calidad del "equipo de la tecnología e informática realmente de primera clase" del Mides. Dijo que se trataba de un ejemplo de las "fortalezas técnicas" que tenía el organismo desde la gestión de la exministra Marina Arismendi.
Leonardo Carreño
"Gente realmente muy competente que nos permitió interactuar rápido con Antel y el BROU para poder implementar esta aplicación famosa, Tuapp", agregó.
Luego destacó el trabajo realizado por la Dirección Nacional de Evaluación y Monitoreo, en donde también encontró "capacidades técnicas muy destacadas", lo que permitió "sintonizar mucho con el Banco de Previsión Social", a la hora de homogeneizar criterios para identificar los núcleos familiares que necesitan la asistencia del Estado.
"Es capacidad técnica que estaba ahí y que nosotros pudimos aprovechar con una mejor articulación para llegar a la población más vulnerable", afirmó.
Por último, Bartol hizo referencia a "otra fortaleza" de la cartera, "que es un gran despliegue territorial", y que pretende fortalecer "mucho más". "(Queremos) darles más autonomía a los directores departamentales y transferirles más potestades: es otra línea de acción que estamos desarrollando para que ellos articulen mejor en el territorio y sean ellos los que nos digan cuáles son las prioridades y no que se decida desde Montevideo", sostuvo.
De todas formas, el ministro afirmó que también encontró "debilidades" heredadas de la gestión anterior, pero que ese no era "el lugar" para mencionarlas. "Las tenemos identificadas y estamos haciendo los cambios que son necesarios", concluyó.
Los últimos datos
El viernes pasado el Mides informó que actualmente hay 2.553 personas viviendo en situación de calle en Montevideo, de las cuales 855 duermen a la intemperie y 1.668 en refugios, informó este viernes el Ministerio de Desarrollo Social (Mides).
La cifra, que Bartol citó este lunes, se desprende del relevamiento que la cartera realizó entre el 20 y el 21 de julio, en conjunto con el Instituto Nacional de Estadísticas y Naciones Unidas, a partir de la recorrida de 86 zonas identificadas como de alta y mediana densidad de personas en situación de calle.
En comparación a abril de 2019, la cantidad de personas en situación de calle en la capital aumentó 25,3%, pero disminuyó 15,1% el número de quienes duermen a la intemperie. Según la cartera, esa variación se debe al aumento de los cupos en los refugios nocturnos.