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9 de noviembre de 2017 5:00 hs

El calendario que propuso el cierre del Torneo Clausura plantea desafíos que exceden exclusivamente lo que se hace con la pelota en los pies. Esta carrera de largo aliento propone, por encima de todo y en instancias decisivas, una prueba de carácter y de madurez para afrontar el hecho jugar cada tres días, con una intensidad impropia y desconocida para la gran mayoría de los futbolistas uruguayos. Por eso se puede empezar a entender cómo Defensor Sporting, que ayer volvió tras la caída ante Peñarol, se mostró fuerte futbolísticamente pero endeble en esa regularidad que le exigen a los que quieren ser campeones.

Lejos de preocupar, al menos inquieta al hincha. El primer tiempo de Defensor Sporting ofreció de las mejores expresiones futbolísticas que se le vio al equipo dirigido por Eduardo Acevedo. Mucho por lo que hizo el violeta y un poco por los riesgos innecesarios que asumió Racing, de pretender jugar de igual a igual ante uno de los mejores equipos del campeonato. Le costó carísimo. A los 29', el partido estaba 3-0, era paseo y el triunfo seguro. Sin embargo, la confianza lo comenzó a comprometer. Antes del final del primer tiempo, hubo descanso para Carneiro. Y eso, de alguna forma, se contagia. Incluso cuando en el arranque del segundo tiempo estaban 4-0.

Porque los rivales también tienen amor propio y rebeldía, y aunque a este Racing le falte nivel futbolístico para estar a la altura del violeta, le sobró inteligencia para aprovechar la fragilidad de su rival. Y por ahí pasa el tema. Defensor se confió, perdió el tono; la calma se transformó en desesperación, ansiedad y nerviosismo. Y el juez, a quien los hinchas le cuestionan todo, se transformó en el responsable de las propias limitaciones de un equipo violeta que ya no respondió igual, porque como el domingo en el Campeón del Siglo, había sido dominado por el impulso del rival.

De todas formas, al pasar raya, el aspecto más saludable que mostró Defensor Sporting fue el fútbol del primer tiempo y el triunfo, porque nadie le puede descontar puntos esta fecha en la Anual. Sin embargo, le pasó un aviso: si se confía, pierde. Y si pierde, dejará de ser ese equipo sólido, convincente y candidato a pelear por el título del Uruguayo.

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