El entrenador mirasol dijo que lo largo del año su equipo tomó pocos goles en acciones de balón parado.
Sin embargo, el estudio de Referí permite concluir que en el Apertura el equipo aurinegro sufrió seis goles de pelota quieta, cuatro en jugadas de córnes o tiro libre, uno de tiro libre directo y el restante de penal.
El gol de tiro libre fue de José Alberti de Juventud y el de penal fue en la última fecha del Apertura, ante Cerro Largo, obra de Sebastián Sosa. Por la séptima fecha, Kevin Dawson le atajó uno a Diego Coelho de Boston River.
En el Intermedio, los dos que recibió de parte de Defensor Sporting fueron los primeros. Uno a la salida de un tiro libre y otro a través de un córner.
Pero el equipo registra un antecedente de dos goles de cabeza en un mismo partido.
Ocurrió en el Apertura, en el juego contra Progreso, donde el volante Mathías Riquero le anotó dos veces tras tiros de esquina. Ambas de cabeza.
Pero a nivel internacional el equipo también padeció el tema de las acciones de balón detenido.
Nicolás Freire de Liga de Quito anotó en una acción de un tiro de esquina. El defensa uruguayos Carlos Rodríguez cabeceó el balón y Freire sacó provecho de la acción en el rebote.
Por la Copa Libertadores también recibieron un gol de pelota quieta en el partido contra San José de Oruro. El primero gol que recibió el equipo fue de cabeza por parte de César Mena.
En ese mismo partido, en un tiro de esquina, Formiliano cometió penal que derivó en el segundo gol, de Carlos Saucedo.
En total, Peñarol lleva tomados 11 goles en la temporada en acciones a balón detenido entre Copa Libertadores y el Campeonato Uruguayo: seis en tiros de esquina, uno en un centro de tiro libre, otro en una jugada preparada en un tiro libre (el gol de Fénix en Capurro) donde el centro no fue directamente al área sino que la pelota vino jugada por abajo, uno de tiro libre directo y dos de penal.