La Unidad Disciplinaria de Conmebol comunicó en las últimas horas los expedientes disciplinarios que instruyó en los partidos revancha de octavos de final de Copa Libertadores y Peñarol fue notificado de las denuncias que tuvo en su contra.
A Peñarol ya se le había instruido un expediente por el partido de ida jugado en el Campeón del Siglo porque un hincha ubicado en la Tribuna Henderson le gritó "macaco" al juez brasileño Raphael Claus.
Además, Peñarol fue denunciado en ese partido por el mal estado del campo de juego.
Con las sanciones pendientes por esos hechos, Peñarol fue nuevamente denunciado.
La instrucción se realizó conforme al artículo 12.2 literales b y c del Código Disciplinario, según lo que informó Conmebol.
Este artículo regula los "principios de conducta" y dice: "Constituyen, entre otros, comportamientos imputables e infracciones sancionables a los referidos principios:
b) Comportarse de manera ofensiva, insultante o realizar manifestaciones difamatorias de cualquier índole.
c) Violar las pautas mínimas de lo que se ha de considerar como un comportamiento aceptable en el ámbito del deporte y del fútbol organizado".
La otra denuncia se basa en el artículo 25 literal m del Reglamento de Seguridad de Conmebol.
La norma regula el "código de conducta" y dice: "Los aficionados que asistan a los estadios anfitriones de algunas de las competiciones de la Conmebol deberán cumplir con el Código de Conducta que se relaciona a continuación, cuyo incumplimiento podrá ser causal de prohibición de ingreso o expulsión del estadio" y el literal aludido por Conmebol prohíbe: "Escalar estructuras e instalaciones no destinadas para su uso como barreras, rejas, muros, cornisas, postes de luz, plataformas de cámaras, árboles, mástiles de cualquier tipo y tejados".
Peñarol presentó una queja contra Racing de Avellaneda
Peñarol fue notificado de la instrucción poco después de mandarle a Conmebol una nota formal, quejándose del mal trato que le dispensó Racing a sus hinchas en el estadio Presidente Perón de Avellaneda.
Racing le vendió 4.400 entradas a Peñarol para luego hacinar a los hinchas en un sector del estadio donde no cabían más de 3.800 personas.
Tras copar todas las gradas, las escaleras y las bocas de entrada, cientos de hinchas de Peñarol quedaron dentro del estadio pero sin poder acceder a la tribuna para ver el partido.
Muchos tuvieron que seguirlo, increíblemente desde sus celulares.