Jorge comentó que la oportunidad para Hernán llegó gracias al equipo juvenil en el que juega, el Florida Premier, que hace dos años comenzó a usar indumentaria Adidas. Desde la marca de ropa llegó el nexo a la FIFA, que invitó a los jóvenes futbolistas a ser parte del torneo. El entrenador sabía que eran uruguayos, así que hizo la gestión para que el joven portara la bandera uruguaya.
Comunicarle a su hijo fue la parte más emocionante: “Estaba en la escuela. Cuando volvimos a casa le dijimos ‘tomamos la decisión de ir al partido, pero solamente tenemos que sacar tres entradas, porque vos vas a entrar con la bandera’”, explicó a Referí. El llanto y la emoción de Hernán fue tan grande que hasta tuvo ataques de pánico dos noches seguidas.
El día del partido entre Uruguay y Arabia
Alejandra, Emiliano y Jorge antes del partido entre Uruguay y Arabia Saudita
Foto: cedida a El Observador
La jornada del partido ante Arabia comenzó temprano para los Bele. “Puse la alarma 8:30, y ya estábamos todos despiertos de la ansiedad. Mi hijo se había probado la ropa la noche anterior, es la que juega todos los findes pero él tenía que probarla”, relató el padre, que junto a la familia viajó una hora para dejar al niño en un parking, desde donde llevaron a todo su equipo al Hard Rock Stadium.
La familia quiso llegar al estadio a las 15:00, cuando abrían las puertas, pero entre el tráfico y la cantidad de gente presente en los alrededores terminaron ingresando a las 16:30. A Jorge le encantó “ver uruguayos por todos lados”.
“Veías a alguien que no veías hace años, lo saludabas y seguías. De repente veías a otro y le decías ‘che no me dijiste que ibas a estar’. Otro no tenía tarjeta y no le daba para pagar con cash y le dije ‘esta te invito yo’”, relató exaltado.
Mientras tanto Hernán les mandaba fotos y videos de todo lo que pasaba adentro del estadio. A pesar del calor (estaba de campera y pantalón deportivo) valoró que les dieron comida y que había mucha Coca Cola. El papá le pidió que no se pasara de refrescos. “Le gustó mucho ver todo lo que hay atrás de un partido, toda la gente que se mueve, toda la gente que hay atrás en la tribuna que no se ve”, agregó el padre.
Cuando se acercó la hora del partido, los Bele se ubicaron “entre la América y la Colombes” del Hard Rock, demostrando que las referencias al Estadio Centenario para todas las canchas del mundo nunca se perdieron. Por allí salió Hernán.
“En un momento lo vi salir y le avisé a la madre. Cuando sacó el celular Emiliano la tuvo que agarrar porque casi se va al piso de la emoción”, relató Jorge, que también lloró al ver la escena. Mientras Hernán les tiraba “besos y guiñadas”.
Hernán, el tercero de izquierda a derecha, antes de salir a la cancha del Hard Rock Stadium
Foto: cedida a El Observador
Según el padre, el niño cantó el himno, y luego afirmó que “no es lo mismo cantar en la tribuna que adentro de la cancha”. También “le gritaba a los jugadores de Uruguay” dándoles aliento antes del partido. A la hora de salir el joven quedó enojado porque se perdió los primeros 20 minutos del encuentro, ya que los niños debían esperar a que el público se acomodara para luego entrar a las tribunas.
En ese lapso aprovechó para sacarse la ropa que le había brindado Adidas y quedó vestido con la camiseta y el short de Uruguay, algo que también hizo fácil a la familia divisarlo desde otra tribuna.
Emiliano no pudo vivir la misma experiencia que su hermano por cumplir 18 años hace un par de meses, pero Jorge destacó la emoción de poder vivir sentado junto a él un partido de Uruguay en un Mundial, algo que no sabe “si se va a volver a repetir”. “Lloró con el himno, lloró gritando el gol, eso para mi es inigualable”, expresó.
El partido terminó 1-1 y la familia se fue con algo de “desazón” con el empate, pero rápidamente volvió la emoción de reencontrarse con su hijo. “Fue un abrazo de la familia impresionante. Siempre vamos a todo juntos, somos muy unidos. La gente me decía ‘están muy caras las entradas, andá solo’, y yo le decía ‘o vamos todo o no va ninguno’”, comentó Jorge, que le compró el vaso del partido al hijo como un “regalito”.
Jorge y Emiliano Bele se emocionan cuando el Himno uruguayo comienza a sonar en el Hard Rock Stadium
Video: cedido a El Observador
“No te olvides del pago si te vas pa’ la ciudad”
Jorge, pintor de bañeras en Tampa, se fue del país en el 2001, en medio de la crisis económica que sufría Uruguay. Su primer destino fue Estados Unidos, pero en el medio vivieron varios años en Valencia, España, donde nació Emiliano. Cinco años después, de nuevo en Norteamérica, nació Hernán, “el gringo”.
“Me quiero volver, pero la gente me dice quédate donde estás. Yo no me olvido de donde soy, ¿viste esa frase de Alfredo Zitarrosa, ‘no te olvides del pago si te vas pa la ciudad’? Yo me la repito todos los días”, expresó.
A pesar de que sus dos hijos nacieron afuera y nunca pisaron Uruguay, son hinchas de Nacional, del que miran todos los partidos, y de la selección uruguaya. Son además fanáticos del fútbol, algo que Jorge reconoce como su “culpa”, ya que a Alejandra no le gusta mucho.
Para Jorge esa identidad es un orgullo, pero también se trabaja. “Ellos hablan perfecto inglés, pero cuando entran en mi casa yo les digo que si quieren comer tienen que hablar español, porque tienen familia uruguaya. A veces se trancan y les digo ‘decime que querés decir así te digo como es en español’. A las 17 se toma mate todos los días,y en los partidos se toma mate. Mi hijo grande en el último año de liceo hizo fútbol y llevaba mate, se coparon nueve o diez compañeros”, declaró.
Siempre intenta que sus hijos estén cerca del país, y el fútbol ha ayudado mucho en eso. Fueron a un partido de la celeste en la Copa América Centenario y a otro en la Copa América 2024, e incluso vieron en Tampa la derrota 5-1 contra Estados Unidos del año pasado.
También tuvieron la oportunidad de ver el clásico entre Nacional y Peñarol en Miami, en 2019, la única oportunidad que tuvieron sus hijos de ver al tricolor. “A pesar de que perdimos, mi hijo más chico terminó en la tribuna cantando sin camiseta”, contó entre risas.
En 2025 sus dos hijos asistieron al Camp Celeste, una experiencia de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) realizada en Miami con el objetivo de buscar a hijos de uruguayos en Estados Unidos para sumarlos a las categorías juveniles celestes. Entrenaron junto a Diego Pérez y el profesor Esteban Gesto.
Emiliano y Hernán Bele en el Camp Celeste, junto a Diego Pérez
Foto: cedida a El Observador
“Acá el fútbol se paga, seas bueno, malo o regular terminás jugando, allá no. En el Camp fueron cinco días de Uruguay de las siete de la mañana a las seis de la tarde”, valoró Jorge, que calificó esa experiencia y la de este lunes como “mimos” para él “hasta que se termine la agonía” de no volver a su tierra.
“Mi sueño es llevar a los nenes al Estadio Centenario, al Gran Parque Central, a comer panchos a La Pasiva y a tomar unos mates en la Rambla”, concluyó.