Los riesgos los asumieron en tiempos en los que el agua llegaba al cuello. No es sencillo mandar un golero al ruedo cuando no hay lugar para el margen de error. Y mucho menos lo es si el partido es en la altura donde la pelota va más rápido. Fernando Muslera debutó en la
selección mayor contra Ecuador en Quito, en 2009. Y pasó con nota.
Después fue el turno de Nicolás Lodeiro. Un chico que recién aparecía en Nacional. Los resultados habían puesto a
Uruguay en la incómoda posición de tener que dirimir su pasaje a Sudáfrica 2010 jugando un repechaje contra Costa Rica. Para sorpresa de todos, el técnico Óscar Washington Tabárez lo citó y lo colocó de titular en San José. Aquel partido se jugó en una alfombra de césped sintético desgastada. Lodeiro sorprendió. No le pesó el partido.
Más acá en el tiempo en pleno vestuario del Centenario el capitán de entonces, Diego Lugano, le entregó su camiseta a José María Giménez que debutaría en un partido complicado ante la Colombia de Radamel Falcao.
Todo estos antecedentes conducen a un proceso de selecciones donde el entrenador fue dando los pasos que consideró necesarios a la hora de apelar al recambio. No tiró manotones de ahogado. Esperó los momentos adecuados para "ascender" juveniles. Midió y observó antes de tirarlo a la jaula de los leones. Porque una cosa es jugar en la selección juvenil y otra muy distinta cuando se toca el himno del país ante un escenario colmado por más de 50 mil espectadores. Sin dudas hay que tener un temple especial.
Tabárez expresó siempre que había que ser cuidadoso a la hora de mandar un joven a la cancha. Esperar el momento. Su maduración. Su acople al grupo.
Citar se puede citar a muchos jugadores, pero ¿si sale mal? ¿Quién levanta al juvenil?
En este último tramo de las
Eliminatorias, como ocurrió en los otros procesos, el técnico fue apelando a la renovación. ¿Casualidad? Queda la sensación de que no.
Las nuevas caras
Hoy, a cuatro partidos del final de la clasificatoria para Rusia 2018, el técnico recurrió a jóvenes a los cuales ve con condiciones para sumarse de cara al Mundial.
La presencia de Nahitan Nandez, Federico Valverde, Mauricio Lemos y Gastón Pereiro habla a las claras de ello.
Esto marca que el proceso sigue en marcha. Sin traumas ni explicaciones. Así como un día dejaron de ser llamados el Ruso Pérez, Andrés Scotti y hasta el mismísimo Diego Lugano, que durante años fue el capitán con más años en la celeste, se empezó a producir el recambio.
Uruguay quedó tan cerca de la clasificación que el libre juego periodístico invita a ir armando una lista de posibles candidatos a conformar el plantel de 23 futbolistas. Está claro que aún queda un largo camino por recorrer, incluso terminar de confirmar la clasificación, pero a nadie escapa que ya hay una base firme.
Las dudas surgen en algunas posiciones en particular donde, por diferentes circunstancias, se demoró un poco más el proceso de recambio.
El lateral derecho es un claro ejemplo. Durante muchos años el puesto fue de Maxi Pereira que lo compartió con Jorge Fucile. Ahora, producto de las circunstancias, el técnico llegó a poner a Martín Cáceres en esa zona.
Y acá entra un detalle que no es menor y en el que el entrenador pone especial atención: la polifuncionalidad de los jugadores.
"Para mí, polifucional no es el que juega en todos los puestos, porque nunca conocí uno y creo que tampoco voy a conocerlo, pero sí es aquel jugador que está acostumbrado a mirar el campo de juego desde determinada posición (lateral izquierdo, volante por derecha) y desde ese lugar puede hacer todo lo que el equipo le pida y requiera en defensa y ataque. Eso es ser polifuncional. Hay un jugador que juega en la creación o mediocampo con un aporte bueno o muy bueno cuando agarra la pelota, y no es polifuncional. En el fútbol internacional, cuando se ve en la situación de enfrentar a equipos mejores que el que tiene uno, necesita de ese tipo de funcionalidad", dijo el técnico a Referí.
En el mediocampo las apariciones de Nandez, Vecino y Valverde significaron una bocanada de aire fresco.
En ofensiva el panorama es más claro. Están las dos figuras mundiales que, por cuestiones de edad, jugarán uno de sus últimos mundiales. En el ataque ha sido complejo que aparecieran nuevos nombres. En los últimos tiempos se sumó Jonathan Urretaviscaya.
Un dato que no es menor y que marca un hilo conductor, una línea de coherencia, es que en la inmensa mayoría de los casos el técnico apostó siempre a jugadores formados dentro del proceso de las selecciones juveniles.
Puesto por puesto
El arco
Fernando Muslera es el hombre que le cubrió una época el Maestro. Alternativas: Los dos goleros que contaron con más citaciones fueron Martín Silva y Martín Campaña. Asimismo, el entrenador recurrió a otros goleros como Rodrigo Muñoz y Esteban Conde, en los últimos dos amistosos, y también al joven Gastón Guruceaga.
La defensa
Está claro que esta zona del campo está bien cubierta y con muchas alternativas. Es que tiene vigente a Diego Godín y a su compañero José Giménez. Por las bandas volvió a mostrar su importancia Martín Cáceres y cuando no estuvo, Gastón Silva lo cubrió de buena forma. Lateral derecho: Contra Paraguay, Maxi Pereira volvió a la titularidad. Al Mundial llegará con 34 años. Como alternativa, Tabárez probó con Cáceres y Corujo en otros tramos de las Eliminatorias.
El medio
Durante muchos años el equipo se había acostumbrado a Egidio Arévalo Ríos que en los últimos partidos perdió el puesto. Otro nombre de los pesos pesados que siempre rinde es Álvaro González. Renovación: En esta zona del campo se produjo el mayor recambio con los nombres de Valverde, Nandez y Vecino. A ellos se podría sumar Gastón Pereiro que aún no debutó. Pero también están Carlos Sánchez, Cristian Rodríguez, Diego Laxalt y Mathías Corujo. Para armar juego Tabárez recurriró a Nicolás Lodeiro, Gastón Ramírez y Giorgian De Arrascaeta.
La delantera
Hombres de peso: En esta zona del campo Uruguay cuenta con dos de los delanteros más importantes del mundo y por eso la renovación fue más compleja. Es difícil que Suárez y Cavani salgan del equipo. Los que esperan: A su sombra siempre estuvieron Diego Rolan (con mayor participación cuando sancionaron a Suárez), Abel Hernández y Cristhian Stuani. Ante Brasil y Perú se sumó Jonathan Urretaviscaya. Jonathan Rodríguez, Michael Santos y Brian Lozano perdieron pie.