Dólar
Compra 37,20 Venta 39,70
10 de agosto de 2022 0:20 hs

Enviado de Referí a Goiania, Brasil

Al final del encuentro, por los altoparlantes pidieron que la gente de Nacional permaneciera en su lugar, mientras se retiraban los locales. El estadio Serra Dourada estaba prácticamente lleno, por lo que la salida se demoró varios minutos.

hinchas de nacional

Incluso un miembro de la policía se acercó al periodista uruguayo Marcelo Sanzó, que estaba ubicado en una de las cabinas de prensa, para pedirle que transmitiera el mensaje en español, por si no les había quedado claro el portugués a los tricolores.

Minutos después, cuando ya habían pasado las entrevistas a nivel del campo y al Jugador del partido y las otras tribunas estaban prácticamente vacías, los uruguayos seguían en su lugar y molestos.

Desde la cancha, el presidente José Fuentes, que fue llamado por el encargado de seguridad Wilson Miraballes, hacía gestiones para que los liberaran con el encargado de seguridad de Atlético Goianiense.

Desde arriba le gritaban: "José, hacé algo, no podemos irnos". El presidente discutió con el funcionario del equipo local, porque este decía que los que habían empezado a agredir fueron los hinchas de Nacional. "¿Y usted cómo sabe?", le replicaba Fuentes.

En lo alto empezó una pelea desigual entre los policías armados y la hinchada. Uno de los hinchas corrió y agredió a uno de los uniformados, quien repelió a balazos contra la multitud.

En un momento los dejaron salir, pero enseguida se escucharon detonaciones desde adentro y un grupo grande volvió corriendo despavorido hacia las gradas. Los habían emboscado. Después los formaron contra la baranda y los sacaron del estadio en fila.

El comentario en el hall del hotel un rato después del partido era la represión policial, más que la triste derrota que eliminó a Nacional de la Copa Sudamericana. En ese momento no había noticias de detenidos.

Las tribunas vacías del Serra Dourada

Dos hinchas heridos fueron llevados a un hospital después que la sanidad del club los atendiera primariamente. Uno tenía un golpe en la cabeza y otro la muñeca quebrada y caminaba con dificultad.

"Me dieron a matar", contó el que tenía la cabeza vendada, mientras el otro se lamentaba porque le pegaron con palos y patadas, además de robarle una bandera: "Nosotros nos íbamos, estábamos saliendo, y los milicos venían trotando y nos agarraron ahí, a pesar de que yo les hacía señas de que no pasaba nada", contó.

De acuerdo a otra versión, los policías ya tenían marcados a los de la barra de Nacional que los habían agredido y fue a ellos a los que les dieron más palos.

En la afueras del Castro's Park hotel, donde se hospedó la delegación tricolor, había una camioneta militar y adentro del hotel otros dos policías. "Los llamaron del hotel, porque había mucha gente en el hall y tres o cuatro empezaron a insultar a los jugadores", contó a Referí uno de los huéspedes.

Cerca de la medianoche pocos hablaban de fútbol. El tema era la agresión que sufrió una parte de las personas que llegaron hasta Goiania con la ilusión de que Nacional se clasificara a semifinales de la Sudamericana. Jamás imaginaron que el final iba a ser tan triste.

EO Clips

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos