Orsi prepara discurso de balance de su primer año de gobierno y definirá el lugar a su regreso de China; el FA lo ve como un mojón para su "narrativa"
Fernando Pereira dijo que le gustaría que haya un mensaje de Orsi fuera del Parlamento y opinó que la gestión debería "tener un apoyo mayor" en las encuestas, por lo que deben "gestionar políticamente" las acciones del gobierno "que son demasiado importantes como para que pasen por debajo del radar"
El presidente Yamandú Orsi partió a China con la certeza de que en marzo brindará un discurso de balance por su primer año de gobierno. El mandatario ya prepara junto a su equipo el mensaje para esa instancia y tiene pendiente a su regreso resolver dónde va a hablar, con la interrogante abierta sobre si mantener la tradición de su antecesor Luis Lacalle Pou de exponer ante la Asamblea General o no, según contaron a El Observador fuentes de Presidencia.
El semanario Búsqueda informó hace dos semanas que era muy “probable” que Orsi concurriera al Parlamento para brindar su discurso, un hito del que los blancos quieren adueñarse por el ritual adoptado por Lacalle Pou durante su mandato cada 2 de marzo.
La fecha también es motivo de conversación desde hace días en el Frente Amplio, a tal punto que el Secretariado Ejecutivo lo considera como uno de los dos mojones –junto al acto de este sábado en Juan Lacaze por el 55° aniversario de la fuerza– para recuperar su “narrativa” en la opinión pública.
El presidente del FA, Fernando Pereira, había expresado en el Secretariado que le gustaría que hubiera un discurso del mandatario fuera de los muros del Parlamento. El dirigente confirmó a El Observador que siempre prefirió que haya “una rendición de cuentas más general” aparte de la concurrencia a la Asamblea General, aunque aclaró que eso será una decisión de Orsi.
“Simplemente me parece que hay una parte del pueblo uruguayo que sintoniza mejor cuando abarca a más personas que a los parlamentarios y las pocas personas que vamos a las barras”, explicó Pereira, pero reiteró que “lo relevante” será el “punto de inflexión en el gobierno” a partir del que el FA hará “una acumulación de fuerzas con otros sectores de la sociedad para seguir avanzando en las transformaciones que Uruguay precisa”.
20250501 Acto 1° de mayo. Fernando Pereira
Foto: Inés Guimaraens
La estrategia del partido oficialista parte de un análisis de que el gobierno de Orsi tuvo “avances que deberían ser superiores a la aprobación que la gestión del gobierno tiene hoy” y al “descontento que algunos compañeros” de sus propias filas manifiestan, apuntó el presidente del FA. “Claramente deberíamos tener un apoyo mayor, y al mismo tiempo las encuestas partidarias nos siguen dando muy por encima de toda la coalición actual. Esto no lo deberíamos descuidar, y eso implica gestionar políticamente acciones que se toman y que son demasiado importantes como para que pasen por debajo del radar”, reivindicó Pereira.
“Porque este año se lograron cosas que, desde mi punto de vista, tienen alta relevancia (...), se generaron cerca de 20.000 puestos de trabajo, se generó el mismo aumento real este año que en el conjunto de los cinco años del gobierno de Lacalle, se generó la ley de de salvataje del Casmu y de la Caja Profesional, se dio el bono escolar a mitad de año, se generaron una serie de impuestos que posibilitaron al Uruguay tener un Presupuesto de mejor calidad, como el Impuesto Mínimo Global y el IRPF a las transacciones en el exterior”, enumeró.
La última encuesta de Equipos Consultores ratificó un aumento gradual en la desaprobación de la gestión de Orsi, que cerró en noviembre en un 36%, en especial a fuerza de un mayor rechazo entre los votantes opositores. Una proporción equivalente expresó su aprobación hacia la nueva administración, mientras que uno de cada cuatro planteó no tener una posición a favor o en contra.
Al igual que ocurría bajo el mandato de Lacalle, la valoración de la imagen personal del presidente está despegada –por diez puntos, en este caso– de la evaluación de su gestión.
Lo cierto es que más allá de su convicción por las políticas del gobierno, tanto en Torre Ejecutiva como en el Frente Amplio reconocen puertas adentro que han tenido “dificultades” y “problemas” a la hora de comunicar, tanto que el propio Orsi reivindicó tiempo atrás en ADM que va a “seguir haciendo” lo que hace aún cuando las noticias reparen en sus “tropiezos discursivos”, bajo la premisa de que es parte de su “vocación docente” y de que lo tiene “un poco cansado” lo “políticamente correcto”.