En los últimos años Uruguay vivió una avalancha de políticas sociales que hicieron que, desde afuera, se viera como un país liberal. La regularización del mercado de la marihuana –aprobada en 2013 durante el gobierno del presidente José Mujica– fue uno de los puntos más álgidos de esa faceta, aunque el rótulo ya venía encaminado por la aprobación del matrimonio igualitario apenas unos meses antes, y por la ley de interrupción voluntaria del embarazo, en 2012. Sin embargo, cuando se trata del acceso de las mujeres al poder político, los uruguayos siguen mostrando su faceta más conservadora.
Mujeres en la política: paso lento en el poder
La presencia femenina tuvo dos décadas de pobres resultados pese a la intención de la ley de cuotas




