La peculiar mirada de Marcelo Bielsa al factor emocional
"Cuando uno va a un lugar, las normas no son las que uno tiene, las normas son las del lugar que te recibe sin dejar de ser uno mismo. Al que me hizo la pregunta, me gustaría que me diga, si puede, si conoce, cuáles son los reclamos que se me hacen y yo le digo qué siento sobre esos reclamos, de esos que marcan la diferencia que impide que yo sea aceptado", expresó Bielsa.
Carlos Bardakian, de Radio Oriental, le expresó a Bielsa que algunas molestias provenían de la cercanía en el trato que el jugador uruguayo pretende, de la fragmentación del grupo a la hora de entrenar y las convocatorias y desconvocatorias que se generan, como pasó tras el partido contra México de cara al encuentro con Estados Unidos.
Bielsa respondió: "Yo soy un gran polemista, no por bueno, sino porque me gusta discutir ideas. Y más me gusta perder polémicas que ganarlas. Cada vez que pierdo una discusión me siento mejor que cuando la gano. Porque perderla es ganar conocimiento y ganarla es transferir conocimiento y me interesa perderla. Lo que no quiero es que no se comparen argumentos porque la polémica sin compararlos es el circo barato que reclama el mundo actual. Peleas que no dejen nada".
"Una de las cosas que me decía en la conversación Ignacio Alonso es que el clima de convivencia dentro de una selección uruguaya tiene un efecto potenciador de las virtudes de los jugadores. Esto es difícil de expresar. Usted dice, 'este tipo tiene una base de virtudes valor 6'. Si está contento se agrega un 7 y si está desmotivado se agrega un 5. Y yo creo firmemente en que la emoción es el efecto que más difunde, que más permite el crecimiento de la virtud. Hay una canción que me enloqueció cuando la escuché, vinculada con el fútbol uruguayo, casi le diría de las mejores canciones sobre fútbol que he escuchado. El Canario Luna, el camión llevando... Esa es una canción que hay que ser de madera para no emocionarse si amás al fútbol. Mi charla técnica de un partido definitorio para nosotros escuchamos las canciones pero no sabemos lo que estamos oyendo en términos de letra. La letra hay que entenderla. A los jugadores les puse la canción escrita, porque eso es tan potenciador. Cuando éramos chicos y amábamos el fútbol como locos, una chapita y una pared en blanco eran la pelota y un arco. Ese es el pasado de los que queremos el fútbol y cuando uno remite a ese pasado es muchísimo mejor jugador profesional de fútbol. Jugar en la selección es volver a ese jugador, ahí da lo mismo ganar o no ganar plata. ¿Cómo no voy a valorar el mensaje de que la emoción, el estado de ánimo, el clima, la convivencia, el estar junto? Yo no soy parte, soy argentino. Para vivir todo esto hay que ser uruguayo. No se puede ser argentino y tener la pretensión de lo que te inoculó la historia y te hizo sentir de esa manera me suceda a mí. Me sucede con esa canción".
"Yo valor mucho los mensajes del lugar y los mensajes vinculados respecto de la convivencia e interacción. Todas esas definiciones, yo no me puedo hacer cargo de que yo sustento lo que me atribuyen. Mire si voy a estar en desacuerdo con esa necesidad".
"Dirigí a Chile y me hicieron el mismo planteo y dije, 'puta, es legítimo el planteo'. Yo tenía dentadura postiza los dientes frontales. ¿Sabe qué hice? Al otro día dejé entrar a los periodistas y les di un lugar preferencial, casi adentro del campo. Y yo me saqué la dentadura para el entrenamiento. Los jugadores al ver un tipo desdentado de un día para el otro y al otro día la tapa de todos los diarios chilenos era mi boca vacía. Usted honrará a todos los colegas, pero el rasgo del valor del conocimiento específico futbolístico respecto de la repercusión amarilla de situaciones".
"Las posiciones disidentes no se trata de informarlas, hay que disputarlas y actuar en consecuencia. Esta semana fue la más agradable de todas, nunca tuvimos una mejor que esta. Me tocó hacer cosas que odio hacer. Nos habían dado la cancha a las 7 de la mañana porque México entrenaba a las 10, había que despertar a los jugadores y empezar a las 8. Sabía que ese vestuario previo al entrenamiento iba a estar cargado de incomodidad y de la peor incomodidad, la que no se comunica. Entonces fui al vestuario para destrabar eso y se me ocurrió una pavada, lo conté como un chiste y los chicos me lo contestaban en serio. Vio esas cámaras que usted va a entrar a la cancha y la cámara le descubre su pasado delictivo y no puede entrar. Les dije: 'Miren, vino un agente de Estados Unidos, de la Facultad de Ciencias Exactas, dice que tiene una cámara que cuando vayan al entrenamiento los enfoca e indica si es conveniente que entrenen, qué tal pasaron la noche, etc. Si viene acá esa cámara con la cara de enojo que tienen ustedes nos vamos todos para casa, no entrenamos'. Nadie se rio y alguno me preguntó de los aspectos tecnológicos de la propuesta que había recibido. Queda claro que soy un pésimo actor, un muy mal payaso. Homenchenko dijo que Bielsa es un abuelito y cuando entro dicen 'ahí viene el abuelito'. Pero yo no soy ese, los jugadores se dan cuenta. ¿Qué actuación está haciendo este bicho acá de abuelito, no abuelito, la cámara y demás? Pero algún aporte tengo que hacer".
"Todo lo que tenga que ver con lo humano, yo nunca lo ignoro, no porque yo sea humano, sino porque me conviene, como lo que quiero es que me vaya bien, lo humano me conviene. No soy humano. No soy bueno. Trato de ser justo, que tampoco es bueno. Hay que ser bueno o humano, no justo, pero me sale mal cuando quiero jugar ese rol".