El ciclista italiano Davide Ballerini, compañero del uruguayo Thomas Silva en el equipo XDS Astana, se impuso en un nuevo accidentado esprint final, después de la sexta etapa del Giro de Italia, disputada entre Paestum y Nápoles, tras una caída que eliminó a muchos de sus rivales en el último kilómetro.
En segundo lugar entró en la meta el belga Jasper Stuyven y, en tercero, el francés Paul Magnier, ambos del Soudal Quick-Step, que salvaron de milagro la caída. El portugués Afonso Eulálio (Bahrain) conservó sin mayores dificultades la 'maglia' rosa en un día tranquilo para los ciclistas de la general.
Thomas Silva llegó en el pelotón y "a salvo"
Teniendo en cuenta el esfuerzo de los ciclistas en la caótica quinta etapa, pasada por agua, y la amenaza de la montaña prevista para el viernes, la etapa de este jueves se antojaba un largo preludio hasta el esprint masivo final, que sería sobre una calle adoquinada.
Luego del gran desgaste del miércoles, cuando hizo podio al llegar tercero, Thomas Silva se tomó con calma la etapa de este jueves para recuperar fuerzas y estar pronto para volver a atacar en un día con un recorrido acorde para su perfil.
Así lo manifestó antes de la largada de etapa, cuando señaló que la jornada una "llegada técnica, puede haber presencia de lluvia y hay adoquines a falta de 300 metros justo en una curva".
"Personalmente, hoy lo principal es mantenerme a salvo, cuidar fuerzas para los próximo días", agregó a DSports.
Tal como lo había anunciado, el uruguayo, que fue sorprendente malla rosa en la segunda etapa, se resguardó llegó en el pelotón y se mantiene en el puesto 40° de la general.
En el menú de puertos del día solo aparecía la subida a Cava de' Tirreni, de cuarta categoría (6,5 kilómetros al 3 %), coronada a falta de 100 kilómetros para el final de la jornada.
El primer movimiento desde el pelotón en la etapa lo hizo el corredor de Lotto Intermarché Lennert van Eetvelt, pero se vio frustrado cuando nadie quiso seguirle en el intento de crear la fuga. Pocos kilómetros más tarde, saltaron juntos los Alpecin Luca Vergallito y Edward Planckaert, y el pelotón les permitió alejarse a 40 segundos de distancia.
XDS Astana Team Italian rider Davide Ballerini celebrates as he crosses the finish line to win in the 6th stage of the Giro d'Italia 2026 - Tour of Italy cycling race between Paestum and Naples, southern Italy on May 14, 2026. (Photo by Luca Bettini / AFP
La emoción de Davide Ballerini, compañero de Thomas Silva, al ganar la sexta etapa del Giro de Italia
Foto: AFP
Una fuga sin demasiadas expectativas
Cuando se acercaban a la cota puntuable, se apuntaron a la aventura tres ciclistas de los equipos que han protagonizado las fugas en este arranque de Giro: Mattia Bais (Polti VisitMalta), Manuele Tarozzi y Martin Marcellusi (Bardiani). Fueron capaces de alcanzar a los dos escapados antes de la subida, algo que Planckaert aprovechó para dejar a su compañero y regresar con el pelotón.
El grupo, liderado por el Soudal de Paul Magnier, el Lidl-Trek de Jonathan Milan y el Unibet Rose Rockets de Dylan Groenewegen, llevaba a la fuga controlada, sin dejar que se alejaran a más de 40 segundos, para garantizar las opciones a sus velocistas en una llegada masiva.
El pelotón dejó a la fuga pasar en primer lugar por el esprint intermedio, pero no por el kilómetro Red Bull. Los cuatro de delante fueron cazados a falta de 37 kilómetros, aunque ninguno de los favoritos de la general sumó segundos de bonificación en el segundo esprint.
XDS Astana Team Italian rider Davide Ballerini celebrates as he crosses the finish line to win in the 6th stage of the Giro d'Italia 2026 - Tour of Italy cycling race between Paestum and Naples, southern Italy on May 14, 2026. (Photo by Luca Bettini / AFP
La emoción de Davide Ballerini, compañero de Thomas Silva, al ganar la sexta etapa del Giro de Italia
Foto: AFP
Como todo parecía anticipar, el pelotón llegó reunido al último kilómetro, marcado por dos tramos adoquinados y una ligera pendiente hacia arriba. El grupo se estiró, con los Unibet por delante, hasta que una caída en los adoquines tiró al suelo a los que marchaban en los primeros puestos. Eso le dio la oportunidad a Davide Ballerini de lanzar el esprint y hacerse con el triunfo.
Este viernes, el pelotón afronta la primera etapa calificada por la organización como de alta montaña, de 244 kilómetros de longitud, y la primera llamada a influir de verdad en la general. Los ciclistas se enfrentarán primero a la subida a Roccaraso (6,9 kilómetros al 6,4 % de pendiente media) y, para terminar, al histórico Blockhaus (13,6 kilómetros al 8,4 %), donde ganó por primera vez en el Giro Eddy Merckx.
Con base en EFE