En los partidos coaligados se instaló un debate silencioso y complejo sobre cómo reaccionar ante el declive del apoyo al gobierno en las encuestas
La premisa es sencilla. Cada trámite innecesariamente complejo, cada demora administrativa injustificada y cada regulación excesivamente gravosa terminan generando costos que alguien paga.
La observación nace de una queja que la Cámara de Comercio y la Cámara de Industrias presentaron ante la OIT en 2009 cuando se aprobó la Ley de Negociación Colectiva.