Se trata de una construcción histórica perteneciente a la época fundacional portuguesa, realizada en 1720 y ubicada en la icónica Calle de los Suspiros en Colonia del Sacramento
Sospecho que en los próximos años muchos docentes van a terminar llegando al mismo lugar, cada uno después de su propia versión de aquel mensaje de entrega, y ojalá lleguen antes de que la ceremonia se les vacíe del todo.
Esta visita no es solo un aporte para quienes compartimos la fe. Es un regalo para toda la sociedad uruguaya. Ojalá sepamos recibirlo con la misma apertura con la que un país laico, en serio, recibe a quien viene a hablarle de lo más humano que tenemos.
Entre acusaciones cruzadas y declaraciones pirotécnicas por la condena de un exasesor nacionalista, el sistema político posterga las medidas de fondo para intentar blindarse frente al crimen organizado